Bodas ecológicas: una celebración verde
Las bodas ecológicas pueden ser de lo más variopintas, pero todas ellas tienen en común su espíritu o corazoncito verde. Ya se trate de un bodorrio de película o de una discreta celebración, de lo que se trata es de que sea lo más ecofriendly posible.

¿Pero, cómo conseguirlo? Ahora que lo ecológico es tendencia, entre las celebridades está de moda casarse sin reñir con el planeta o, entre gente más de andar por casa, más bien para conseguir una bonita fiesta sin que se resienta demasiado ni el bolsillo ni el entorno.

La sostenibilidad es la máxima en estos casos. Aunque no es comparable una boda normalita con otra encargada a una agencia especializada en organizar ceremonias de lujo en plan bio, en ambos casos el objetivo es el mismo: buscar la sostenibilidad en productos y servicios.

Una boda más verde y económica

Salvando las diferencias, lo cierto es que una boda puede ser más o menos ecológica sin renunciar a sus invitados, su bonito vestuario, sus sabrosos manjares o su luna de miel. Sin embargo, se trata de encontrar el modo de que las alternativas verdes no desmerezcan el resultado. Dentro de este objetivo, elegir entornos naturales como escenario es una opción muy popular y apropiada.

Bodas ecológicas: una celebración verde
Rizando el rizo, organizar una boda ecológica también ayuda a recortar gastos. Si se orienta al ahorro, una boda en versión ecológica apostará por opciones normalmente rechazadas en las bodas convencionales, primando los materiales orgánicos, la segunda mano, el reciclaje o directamente la selección de lo mínimo y esencial tirando de originalidad e ingenio.

También se cuida la huella de carbono por desplazamientos a la hora de hacer la luna de miel o de traer a los inivitados hasta el lugar de la celebración, optándose por los alojamientos en la modalidad de ecoturismo o, por qué no, ofreciendo las camas plegables, el sofá o las habitaciones de invitados que haya disponibles.