Bolsas de plástico matan a una ballena
El problema de la acumulación de plástico en los océanos no es sólo una curiosidad o un problema estético. Si se han formado ya tres islas en los tres océanos más grandes del planeta, el Pacífico, el Atlántico y el Índico, es porque la cantidad de basura plástica que hay en sus aguas es incalculable, sumado a que ahí seguirá por décadas.

El problema es la muerte de los animales. Se conocen muchos casos de tortugas atrapadas por bolsas de plástico o peces que mueren al comer este material. Hablamos de animales de un tamaño medio. Pero se ha descubierto el primer caso de un gran animal que ha muerto por esta causa: una ballena. Esto debería hacernos reflexionar.

El suceso ha ocurrido en Puerto Rico. El cadáver de una ballena llegó a las costas de este país. Un equipo de biólogos le realizó la autopsia al animal y concluyó que había muerto porque había ingerido bolsas de plástico. Así, este material se está convirtiendo en una especie de veneno marítimo.

Nilda Jiménez, la bióloga que examinó a la ballena muerta, encontró más de 4,5 kilogramos de plástico enrollado en el estómago del animal. Esta especialista en mamíferos marinos señaló que no tenía ninguna duda de la causa de la muerte del animal: todo el plástico que se encontraba en su estómago y que le impedía digerir adecuadamente los alimentos. En otras palabras, la ballena estaba malnutrida.

El cuerpo de la ballena llegó a las costas cercanas al poblado de Maunabo. Pertenecía a una especie que se conoce con el nombre de zifio y que no suelen ser vistos por aquella región. Se sospecha, por tanto, que la ballena llevaba pocos días, quizá horas, muerta. Se trataba de una hembra joven de 4,6 metros de largo. Estaba demacrada, como si no hubiera comido en varios días. O como si su estómago no pudiera digerir lo que comía.