Bolsas de plástico o de cartón en Navidad
Cuando vayáis andando por la calle en estas fechas de compras compulsivas, fijaos en la gente, en las bolsas que llevan. ¿Llevan una grande en donde van metiendo todo lo que compran o llevan una por cada tienda en la que han comprado algo? Y las bolsas, ¿son de plástico, de cartón, de tela…? ¿Hay alguien que lleve un carrito de la compra o una mochila para meter las compras navideñas? En lugares tan abarrotados de gente, no es muy cómodo, hay que reconocerlo. ¡Por no hablar de cuando lleguen las rebajas!

Parece que los comercios, a instancia de los poderes públicos, han declarado la guerra a las bolsas de plástico, tan contaminantes. Pero, ¿es mucho mejor usar desaforadamente las de cartón o las de tela? Ecológicamente hablando, cualquier consumo excesivo es malo. es una forma de agotar los recursos limitados de este planeta.

El caso es que muchas grandes marcas exhiben sus bolsas de cartón como un triunfo ecológico. “Ya no usamos bolsas de plástico”, gritan a los cuatro vientos. Las bolsas de plástico se han demonizado hasta tal punto que cualquier otra opción se considera buena. Y no es así.

Hay que recordar que para producir bolsas de papel hay que talar árboles. Pero eso no es lo peor, ya que esto se puede hacer de una forma sostenible. Lo malo es que se contamina en el proceso de fabricación, se emite carbono y se contribuye al cambio climático.

En definitiva, las bolsas de papel también presentan algunos inconvenientes, aunque provengan de una fuente renovable y biodegradable y se puedan reciclar: necesitan mucha energía para fabricarse y transportarse, y tienen menos potencial para ser reutilizadas una y otra vez.

Entonces, ¿usamos las de papel o las de plástico? ¿O mejor de tela? En realidad, lo ideal es no usar ninguna y llevar una de casa. Aunque sea más incómodo.