Brasil 2014, el Mundial con una planificación sostenible integral
La FIFA invertirá 20 millones de dólares en la estrategia de sostenibilidad de la Copa del Mundo que se celebrará en Brasil en 2014. La iniciativa Football for Hope busca contribuir a superar los retos sociales de algunas comunidades brasileñas con la ayuda del fútbol.

Varias serán las medidas que se llevarán a cabo: instalaciones ecológicas en estadios, reducción y compensación de las emisiones de carbono, gestión de residuos, eficiencia energética y entrenamiento de voluntarios. El Gobierno Federal brasileño ha adquirido la experiencia necesaria durante los pasados años mediante programas ambientales en torneos realizados desde 2005. También se tendrán en cuenta directrices internacionales como la ISO 26000, una serie de directrices en materia de Responsabilidad Social, y la Global Reporting Iniciative (GRI), que establece directrices para la elaboración de informes de sostenibilidad.

En definitiva, Brasil 2014 será el primer Mundial que cuente con una planificación sostenible integral. El director de Responsabilidad Social Corporativa de FIFA, Federico Addiechi, ha señalado que se trata de utilizar el poder del evento para concienciar a mil millones de personas.

Por su parte, el Secretario Ejecutivo del Ministerio de Deportes de Brasil, Luis Fernandes, ha recordado que el mundo entero estará pendiente del país y la Copa del Mundo FIFA 2014, una oportunidad única para proyectar globalmente esta agenda de sostenibilidad. Ha añadido que Brasil ha logrado combinar crecimiento económico con inclusión social y preservación ambiental.

Según Bebeto, ex jugador de fútbol, la iniciativa brasileña de exigir la certificación ambiental para la financiación de los estadios está sirviendo como modelo para las próximas Copas. Para Bebeto, es importante destacar la dimensión social de la sostenibilidad. Van entrenar a 18.000 voluntarios y el Mundial va a generar muchos empleos.

Hay otras medidas no relacionadas directamente con el fútbol, como la estructuración de Parques Nacionales cercanos de las doce ciudades que serán sede del Mundial para la práctica de ecoturismo, el impulso de productos orgánicos en la Copa, la promoción de la salud pública a través de la práctica deportiva, y un informe de los gases contaminantes emitidos en la preparación del evento deportivo.

Rusia y Catar, que organizarán la Copa del Mundo de la FIFA en 2018 y 2022, respectivamente, ya han tenido que asumir compromisos sociales y ambientales en el proceso de candidatura. El listón de Brasil será alto, pero ojalá lo superen