Bricks reciclados, separados y reutilizados
La Comisión Europea ha otorgado el premio “Best of the best” (el mejor de los mejores) a un proyecto catalán de reciclaje de briks. La empresa que lleva a cabo esta labor está ubicada en Castellbisbal (en la región del Vallès Occidental) y ha sido impulsada por las empresas StoraEnso Barcelona y Alucha. En la planta de reciclaje, que funciona desde octubre de 2010, se han invertido ocho millones de euros y tiene una capacidad de reciclaje de 30.000 toneladas anuales de briks, un material que antes se desechaba en la basura.

El grupo papelero StoraEnso y la empresa especializada en tecnologías del reciclaje Alucha son los responsables del desarrollo del proyecto Clean, una solución para el reciclaje de las láminas de plástico-aluminio de los envases conocidos como briks, esa lámina que se sitúa entre el cartón y que es la causa de tener que arrojar este tipo de envases al contenedor amarillo aunque la mayoría del material sea cartón.

La solución tecnológica que ha desarrollado el proyecto Clean permite recuperar por separado el aluminio y el plástico de los bricks, lo que supone, además, un estimable ahorro de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y de agua para las fábricas de papel. El proceso es relativamente sencillo. Las láminas de plástico-aluminio se introducen en una cámara de calor que consigue transformar el plástico en gas caliente y, al mismo tiempo, el aluminio queda limpio para su reutilización.

Por si fuera poco, el gas caliente extraído en el proceso es reutilizado para alimentar energéticamente la planta, así como una fábrica de papel cercana a la planta. Por tanto, se consigue también aumentar la eficiencia energética y el ahorro. Para desarrollar la tecnología, Stora Enso Barcelona y Alucha formaron una nueva sociedad llamada Palwaste Recycling. Ya está previsto implantar esta novedosa tecnología a escala industrial y apoyar su posterior implantación en otras papeleras, tanto en el ámbito europeo como en el mundial.