Buenos Aires prohíbe el coche en el centro de la ciudad
Buenos Aires ha decidido luchar contra la contaminación de la única forma que resulta efectiva: reduciendo el número de coches que circulan por el centro de la ciudad. Desde el 6 de febrero de 2012, una nueva disposición prohíbe el paso de vehículos particulares al microcentro de la capital argentina, durante seis horas y de lunes a viernes. Las multas para quienes violen la normativa pueden llegar a los 180 pesos argentinos (unos 30 euros).

El sistema estará vigente durante todos los días hábiles desde las once de la mañana a las cuatro de la tarde. Comprende el área entre Córdoba, al norte, avenida de Mayo, al sur, Leandro N. Alem, al este, y Carlos Pellegrini, al oeste. Hay algunas excepciones: las calles Viamonte, San Martín (entre Corrientes y Córdoba), Bartolomé Mitre (entre Carlos Pellegrini y Diagonal Norte) y Piedras (entre avenida de Mayo y Rivadavia).

Los conductores que tengan que aparcar sus automóviles en la zona restringida deberán tramitar un permiso especial, que se renovará una vez al año y que cuesta 127 pesos argentinos. Este trámite se puede realizar por internet.

Dentro del área restringida sólo podrán moverse autobuses colectivos, taxis, servicios de emergencia, motos, grúas, discapacitados, propietarios de estacionamientos (con el permiso correspondiente), servicios fúnebres, transportes de valores, distribuidores de diarios y transportes escolares. En algunos lugares, se instalarán cámaras para controlar el paso de los coches.

Además, se ha comenzado la primera parte de un plan que pretende la peatonalización de todas las calles ubicadas en el polígono formado por Avenida de Mayo, 9 de Julio, Leandro N. Alem y Sante Fe. El plan continuará el año que viene, con otras cuatro calles más con prioridad para los peatones. La medida, además de beneficiar al medio ambiente, revalorizó los comercios de las primeras calles que se peatonalizaron, sobre todo, los restaurantes.

Menos tráfico, mejor aire para respirar. No hay otra solución para luchar contra la contaminación de las grandes ciudades.