Bulgaria quiere volver a prohibir la caza del oso
El Gobierno de Bulgaria quiere ilegalizar la caza del oso en un futuro próximo, y así será si sale adelante un proyecto de ley que acaba de presentar en el parlamento solicitando el restablecimiento de la prohibición, tras dos años de permisividad.

El permiso de caza, levantado en 2010 tras un impactante suceso en el que un hombre sufrió el ataque de un oso, sólo ha estado concediendo algunas licencias, pero la caza furtiva es una grave lacra en el país, por lo que, en realidad, se cazan muchos más de lo legislado, concretamente el 3 por ciento de la población.

Ello suponía entre 20 y 30 licencias anuales, pues el pequeño país balcánico atesora una de las más grandes poblaciones de oso en el continente, que ronda el millar de ejemplares. Estos permisos han sido muy criticados por la Comisión Europea y, lógicamente, de forma especial por asociaciones ambientales y proteccionistas.

El éxito de la caza furtiva

Según datos del Ministerio de Agricultura, de los permisos emitidos durante estos últimos dos años, sólo se han cazado legalmente un par de osos, por lo que se sospecha que la caza furtiva es una opción mucho más atractiva para la gran mayoría de los cazadores. Y, por lo tanto, si todo lo demás continúa igual, es decir, si tan sólo dejan de darse permisos, nada impedirá que siga siéndolo.

Recordemos que Bulgaria es un país con reservas de caza por doquier, dotadas de infraestructuras que directamente podríamos llamar turísticas por el planteamiento de la amplia y profesionalizada oferta de alojamientos en relación a la caza, una tradición en el país que deja mucho dinero.

Por lo tanto, la prohibición o no de la caza del oso parece que tiene poca incidencia en la caza real. Aunque, bien pensado, poco control se puede pretender de un país que tiene tal oferta de caza mayor, probablemente la mayor de toda Europa.