Cada año roban 40 millones de animales de los bosques de Brasil
A la grave amenaza que representa la deforestación y la caza para la biodiversidad del Amazonia y de otras selvas tropicales brasileñas, se le suma la terrible lacra del tráfico de animales. Sus coloridos, exóticos y llamativos ejemplares de primates, aves y demás especies típicas del país son un auténtico reclamo para delincuentes que se dedican a robar unos 40 millones de animales cada año.

La cifra es impactante. No tanto por el punto geográfico donde se ha contabilizado tamaña cantidad de robos, pues Brasil tiene la mayor biodiversidad de flora y fauna del mundo y el bosque tropical también más grande, sino porque es la primera encuesta que combina todos los datos sobre el tráfico de animales allí, con lo que nos da una idea fidedigna de la gravedad del expolio.

Animales en peligro de extinción

Elaborado por la Red Nacional de Brasil contra el Tráfico de Animales Silvestres (RENCTAS), el trabajo se ha centrado en el tráfico de animales tanto de Amazonia como de extensos humedales del Pantanal de Brasil. Por lo tanto, se trata de un área muy amplia, y en ella viven numerosos animales al borde de la extinción que, lógicamente, no se salvan de esta actividad delictiva.

Los traficantes locales de animales en peligro de extinción ganan más de mil millones de dólares cada año, unas ganancias que representan la veinteava parte de las ventas globales anuales, estimadas en torno a los 20 mil millones de dólares.

Cada año roban 40 millones de animales de los bosques de Brasil
Que los loros, papagayos y otras aves exóticas puedan comprarse en todo Brasil en las ferias y mercados de la ciudad o que los primates pasen del árbol a ser una mascota no es todo el problema. Muchos de los animales mueren nada más ser atrapados o al poco tiempo, a menudo durante el transporte. Poco, nada importa a los traficantes, en realidad. Muy al contrario, el tráfico de animales no deja de crecer. Actualmente es la tercera actividad delictiva transfronteriza más importante del mundo, después del tráfico de armas y de drogas.