California encuentra su maná de aguaTanto por su despilfarro, mala planificación como a consecuencia del cambio climático, la falta de agua constituye ya un mal endémico en el estado de California. La región lleva años sufriendo una sequía que no da tregua y, sobre todo, parecía no tener solución a corto ni largo plazo.

Sin embargo, ha ocurrido algo inesperado que podría suavizar la dramática situación. El hallazgo ha llegado como caído del cielo, y no precisamente en forma de lluvia, sino de reserva de agua subterránea. Una enorme cantidad de agua que se encuentra a una profundidad de entre 300 y 1000 metros, a la que no será fácil acceder a un costo razonable, apuntan los expertos.

Tres veces más agua de lo que se creía

Según revela un estudio publicado en las actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS, por su sigla en inglés), se trata de una reserva tres veces mayor a lo que se creía. En concreto, los investigadores descubrieron una reserva de unos 2.700 km3, ubicada debajo del Valle Central de California, justo debajo de una vasta zona agrícola, especialmente castigada por la sequía.

California encuentra su maná de agua
El artículo detalla que la bolsa de agua se extiende unos 65.000 km2 en dicha área, situada al oeste de Estados Unidos, con lo que resulta evidente que California no era tan árida como se pensaba. “Es algo inesperado encontrar un maná de agua, pero acabamos de hacerlo y contiene mucha más agua dulce utilizable de la que pensábamos”, explica el líder de la investigación, Robert Jackson, profesor de la Universidad de Standord, en California.

Ahora, el desafío es acceder a este profundo acuífero a un costo asumible, un objetivo no del todo imposible, habida cuenta de que existe una mayor eficiencia a nivel tecnológico. Con todo y con eso, no puede dejar de mencionarse que debido a su profundidad el bombeo podría producir un hundimiento de la tierra, tal y como está ocurriendo ya en este mismo punto.

California encuentra su maná de agua
Una de las mayores dificultades añadidas, apuntan los científicos, será realizar la extracción sin que se contamine de gas y petróleo. Por otro lado, también es cierto que California está tirando de reservas subterráneas desde hace tiempo, y por esta misma razón se podrían encontrar con la sorpresa de que parte del agua tuviese un contenido de sal alto que la hiciese no apta para su consumo directo, con lo que también precisaría de una desalinización.

La necesidad ha obligado a la región a hacer frente a sus necesidades de agua recurriendo a ellas, con lo que experiencia no les falta. Por otro lado, los científicos consideran que el trabajo que han realzado tiene la ventaja de concentrarse en los acuíferos más profundos, con lo que su enfoque podría aplicarse a otros lugares.

California encuentra su maná de agua
En especial, en aquellas regiones “donde también sufren escasez de agua, como Texas, China o Australia”, apunta Mary Kang, coautora del trabajo e investigadora de la Facultad de Ciencias de la Tierra y Medio Ambiente de la misma universidad.

Su estrategia ha sido revisar los puntos de petróleo y de gas para detectar la fuentes de aguas profundas. Lo han hecho en 8 condados de California, y el hallazgo de esta gran reserva subterránea ha sido un gran éxito.

Sin embargo, el hecho de guiarse con estos mapas también plantea el problema señalado, pues “hasta un 30 por ciento de las actividades de petróleo y gas coinciden con esos lugares donde se encuentran las bolsas de agua a gran profundidad”.

La sequía, un serio problema

Años de sequías, que se suceden de forma consecutiva desde hace más de un lustro. En este contexto se produce la pérdida de reservas de agua que se observa desde 2002, advierte la NASA.

Se necesita para mucho más de lo estrictamente necesario, y en ello radica buena parte del problema. Pese a los racionamientos establecidos tras declararse el estado de emergencia en 2014, sin embargo, la carencia persiste, pues se necesita tanto para el consumo doméstico como para el sector industrial, agrícola y turístico.

California encuentra su maná de agua
No en vano, el cambio climático ha golpeado fuertemente esta zona del país, un valle paradisíaco que cada vez lo es menos. Los perjuicios afectan a aspectos esenciales. Entre otros, al margen de la falta de agua, esta sequía también multiplica los incendios y, por otra parte, se padece una falta de agua para generar el suministro eléctrico, si bien la demanda energética se abastece en buena medida gracias a la energía solar.

El aumento del nivel del mar, otra amenaza

Las ciudades costeras de California también tienen que hacer frente al aumento del nivel del mar. De hecho, están colocando distintas estructuras para detener el avance de las aguas. Entre otras iniciativas, a lo largo de los casi 1.300 kilómetros de costa se están construyendo rompeolas, diques, humedales y malecones con tal fin.

También se esperan cambios paisajísticos que acabarán con la imagen idílica de sus playas, que van a menguar. El agua se tragará muchas casas cercanas a la orilla, e igualmente se empobrecerá su fauna marina, ya que los nutrientes serán cada vez más escasos.

California encuentra su maná de agua
Además, las señales del cambio climático afectan de forma general a lo largo y ancho de esta región del medio oeste americano. Entre otras, los niveles de escorrentía son cada vez más escasos, y ello afecta a la fauna, al tiempo que las reservas de nieve están desapareciendo, con lo que las cuencas hidrográficas reciben mucho menos caudal.

A consecuencia de ello, como hemos apuntado, las sequías no parecen tener fin y ha aumentado el número de incendios forestales, así como su virulencia, afectando en muchos casos a zonas habitadas. Un panorama muy feo, sin duda, en el que las buenas noticias son doblemente buenas.