Cambian basura por alimentos en México D.F.
Se apela a la conciencia ecológica para reciclar. Pero, si el ciudadano, además, gana algo a cambio, es una forma de motivarle para que se anime a llevar los desechos al lugar adecuado. En México se ha puesto en marcha un proyecto con esta idea: cambiar basura por alimentos. En su capital, México D.F., desde que cerraron una de los vertederos más grandes del mundo, tienen un grave problema con la cantidad de basura que se genera en la enorme urbe.

La iniciativa parte de la Secretaría de Medio Ambiente del Gobierno del Distrito Federal. Se trata del Mercado de Trueque, un mercado donde los materiales reciclables son intercambiados por alimentos frescos para apoyar las tierras agrícolas de la ciudad.

El innovador programa está diseñado para mostrar a los ciudadanos de forma directa y visible cómo la basura se convierte en materia prima cuando los residuos sólidos se clasifican correctamente.

El Mercado de Trueque acepta vidrio, papel y cartón, latas de aluminio, botellas de plástico PET, etc., y devuelve “puntos verdes”, que son canjeables por productos agrícolas cultivados en los alrededores de la Ciudad de México, como lechuga, nopales, espinacas, tomates, y también plantas y flores.

De este modo, se genera una mayor conciencia sobre la importancia del reciclaje y la valorización de los residuos sólidos. Pero también sobre la importancia de consumir alimentos locales.

Como lo importante es que participe en el trueque el mayor número de personas posible, para que más personas sean beneficiadas con el trueque de residuos por productos agrícolas, el máximo de residuos permitido por persona es de diez kilogramos y, el mínimo, de un kilogramo.

El evento se celebrará cada primer domingo de mes. Al basurero Bordo Poniente, uno de los más grandes al aire libre del mundo, llegaban más de 12.000 toneladas de desechos. Ahora se llevan a otros basureros cercanos, aunque la intención del Gobierno del Distrito Federal es aprovechar esos desechos para producir gas metano. Mientras tanto, cambiarlos por alimentos es una buenísima idea.