El cambio climático dispara los eventos extremos
Además del consabido aumento de las temperaturas, y de sus terribles consecuencias, el calentamiento nos trae un rosario de desgracias, eso que los científicos llaman “eventos extremos” y que, como el término indica, son fenómenos de muy distinto tipo que se caracterizan por su intensidad y virulencia.

Son eventos extremos de tipo climatológico y adoptan forma de sequías crónicas, olas de calor más duras y frecuentes, huracanes, lluvias torrenciales devastadoras… Hasta aquí, nada nuevo. Sin embargo, habemus noticia al respecto, pues esta asociación entre los eventos extremos y el calentamiento global se confirma científicamente y, además, como era de esperar, las previsiones no son nada buenas.

El cambio climático, un hecho

De acuerdo con un nuevo estudio que analiza el impacto de los eventos climáticos extremos en el planeta, su mayor frecuencia se vincula al calentamiento global. Por lo tanto, se trata de una prueba científica más de su relación el cambio climático.

Por lo tanto, esta investigación, publicada esta semana en la revista Nature Climate Change, es un motivo más por el que puede afirmarse que el cambio climático existe, y no hace cosquillas, precisamente. Escépticos al margen, nunca vienen mal nuevas evidencias sobre una cuestión tan difícil de demostrar como es el cambio climático.

¿El valor de este informe? Además de constituir una prueba más sobre la virulencia del calentamiento global y sus consecuencias, se trata del primer estudio que ofrece una visión global de la relación que existe entre éste y los eventos extremos. En suma, hace luz sobre su interrelación.

Un impacto incontrolable

El estudio asocia el imparable avance del calentamiento global con una mayor frecuencia de este tipo de acontecimientos extremos. Si bien ya están produciéndose con mayor frecuencia y gravedad (se apunta que comenzaron con el aumento de las emisiones, desde la Revolución Industrial), con el paso de los años irán agravándose.

El cambio climático dispara los eventos extremos
El agravamiento, siempre según el informe, correrá paralelo al avance del cambio climático, lo que singifica que reducir las emisiones y, en suma, luchar contra el calentamiento global es necesario no solo para detener el deshielo sino también este tipo de eventos.

Las consecuencias del deshielo y de los eventos extremos son desastrosas no solo para el ser humano, sino también para los ecosistemas, e igualmente en ambos casos se genera un círculo vicioso que solo puede llevar a un punto de no retorno.

El cambio climático dispara los eventos extremos
La investigación detalla ese avance. Si en la Revolución Industrial se detectó un moderado calentamiento global, sin embargo los eventos extremos comenzaron ya a dispararse, llegando a cuadruplicarse muchos de ellos.

De no alcanzarse un acuerdo global vinculante, objetivo de la próxima cumbre mundial del clima, que se celebrará en París a finales de año (COP21), los científicos advierten que los eventos extremos aumentarán exponencialmente.

El cambio climático dispara los eventos extremos
Sin ánimo de alarmar, el estudio concluye que una falta de control, es decir, de seguir así la situación, “algún día” podríamos sufrir eventos de calor con una frecuencia hasta 62 veces mayor.

Asímismo, la frecuencia de las tormentas intensas aumentará de forma significativa, hasta llegar a duplicarse en este siglo con respecto a los niveles registrados desde la época decimonónica, en la que ya habían aumentado un 22 por ciento debido a la industrialización.

La conclusión es clara: el ser humano ha influido mucho más en la variación las olas de calor y sequías que en las precipitaciones extremas. Sin embargo, tanto en unos como en otros casos, influye tanto la actividad humana como los factores naturales. “Una parte del cambio se debe a la actividad humana y cuánto es la variación natural”, apunta Michael Oppenheimer, científico que no partició en el estudio, y por suerte todavía está en nuestras manos cambiar la parte que nos toca.