El cambio climático disparará la pobreza
Muchos son los desafíos a los que se enfrenta la humanidad en los próximos años. Algunos de ellos vienen de atrás, como acabar con el hambre mundial o reducir las desigualdades entre pobres y ricos. Otros, sin embargo, son nuevos, como ocurre con el cambio climático, la seguridad alimentaria o, por ejemplo, las cifras de superpoblación para un futuro no lejano a consecuencia del imparable crecimiento poblacional.

De uno u otro modo, todos ellos están relacionados. En el caso del cambio climático y la pobreza, el avance de aquel supone que ésta también incremente. Así lo ha advertido un reciente estudio del Banco Mundial (BM) y el fondo del Global Facility for Disaster Reduction and Recovery (GFDRR) que administra aquel, cuya conclusión dibuja un panorama demoledor para la población con menos recursos.

El trabajo concluye que los esfuerzos que se hacen para luchar contra la pobreza servirán de bien poco si el cambio climático no se combate de forma paralela. La razón es sencilla: el poder devastador del cambio climático a consecuencia de sus eventos extremos, así como por el aumento promedio de la temperatura es factor suficiente para que la pobreza se dispare.

El cambio climático disparará la pobreza
Ocurrirá antes de lo que podríamos imaginar. Al margen de otros esfuerzos, el cambio climático condenará a la pobreza a millones de personas, actualmente la mayoría de ellas ya en situación vulnerable. O, lo que es lo mismo, el cambio climático se basta y se sobra para sumir en un ciclo de pobreza que atrape de forma insalvable a grandes masas de población.

En solo tres lustros

El estudio pone una fecha: 1931. Para entonces, si no se frena el cambio climático, su avance podría sumir a decenas de millones de personas en la pobreza. Una fecha aproximada, que sencillamente da una idea de la que se avecina.

Son tres lustros de margen que nos sirven de referencia, al tiempo que nos da una clara idea de la rapidez con la que el cambio climático avanza y, sobre todo, deja sentir sus embates. En especial, cuando no se sabe o se puede prevenir o minimizar sus efectos.

La urbanización es otro fenómeno que también crece de un modo dramático. Según la investigación, se trata de un problema añadido, pues resulta difícil que las ciudades que crecen de forma tan rápida sepan responder a los retos que plantean los desastres relacionados con el clima.

El cambio climático disparará la pobreza
No solo porque no están preparadas para ello, sino también por los escasos o nulos avances que se espera al respecto, especialmente en países pobres. De este modo, conforme el cambio climático vaya agravándose, los eventos extremos serán más frecuentes e intensos, con lo que la fragilidad de las zonas marginales se traducirá en un rosario de necesidades.

Más de 1.077 millones de pobres

En caso de que los esfuerzos que se realicen para detener el avance del cambio climático no fueran suficientes, algo más que probable a tenor de la situación actual, la pobreza se disparará.

En cifras, si actualmente más de 1.000 millones de personas en el mundo malviven con poco más de un dólar al día, para . Pero podrían sumarse otros 77 millones para 2030, a menos que las ciudades tengan mejores planes para los desastres relativos al clima, dijo el BM.

El cambio climático disparará la pobreza
Por otra parte, tampoco es justo ser pesimistas. Bien es cierto que acaba de firmarse un acuerdo climático mundial histórico, cuyos retos son difíciles de realizar, pero no imposibles. Por lo tanto, esas predicciones podrían no cumplirse.

De igual manera, podría ocurrir justo lo contrario en un futuro, puesto que el avance del cambio climático dejará sentir sus efectos cada vez más duramente.

Adaptación, la clave

Aunque el cambio climático no se frente, siempre queda una salida: la adaptación. Pero esa adaptación y sus dos caras, la de la prevención y la de reducir sus efectos una vez producidos, requiere de una actuación decidida.

De nuevo, topamos con el problema de siempre: la falta de recursos económico. Además, los autores del trabajo piden una mayor concienciación política al respecto.

No solo porque los pronósticos así lo sugieran, tanto globales como muy concretamente locales, sino muy especialmente porque la población que vaya a sufrirlo tenga un claro perfil de vulnerabilidad.

El cambio climático disparará la pobreza
Solo si los gobiernos se conciencian al respecto y aumentan la inversión para proteger a las ciudades más pobres podremos controlar los efectos del cambio climático para que no dispara la pobreza.

Adaptación, la clave

“Nos estamos acercando a un punto crucial”, dijo Ede Ijjasz-Vasquez, funcionario del BM. A juicio del experto, es esencial adaptarse, prepararse para lo que viene y, en muchos casos, para lo que ya está aquí.

A su vez, se hace necesario prepararse a nivel científico para servirse de hallazgos y aportaciones tecnológicas que resulten provechosas. “Investigar hoy medidas de adaptación es fundamental para asegurar un futuro seguro y próspero para ciudades de todo el mundo y para las personas que viven en ellas”, concluyó.

El cambio climático disparará la pobreza
Tanto a nivel de prevenir o reducir el impacto en zonas costeras u otras regiones susceptibles de sufrir el impacto del cambio climático de forma frecuente como para detener su avance en ciudades y espacios agrícolas. Con especial énfasis allí donde las poblaciones locales dependan de ello como base de la economía de subsistencia.

Las estimaciones realizadas en el mismo trabajo cifran en 1 billón de dólares anuales el costo mundial de las infraestructuras necesarias para combatir el problema a nivel urbano. De no hacerse, los crecientes riesgos climáticos supondrán un costo de 314.000 millones de dólares al año en 2030.