El cambio climático matará a miles de personas en Australia
El próximo informe del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático avisa: los australianos se van a morir de calor. Literalmente, no es una hipérbole. Según los expertos climáticos, casi diez mil personas cada año fallecerán en Australia a causa del calor excesivo. En Melbourne, por ejemplo, el número de días que se superarán los 35 ºC se incrementará entre un 20 y un 40% para 2030. Las muertes por olas de calor en Sidney se triplicarán los próximos setenta años, pasando de 2,5 por cada 100.000 habitantes a 7,4.

Muchos otros, casi un millón, enfermarán por virus y bacterias presentes en alimentos y en agua contaminados. No se acaban ahí las desgracias para el país oceánico. Más de 270.000 hogares se encontrarán en riesgo de ser engullidos por el agua a causa de la subida del nivel del mar.

Todo esto tendrá un coste económico. Reforzar las zonas costeras, las viviendas, las infraestructuras, trenes, carreteras, etc., costará unos 226.000 millones de dólares. Se espera un aumento del nivel del mar de hasta 1,1 metros.

En concreto, el sureste de Australia es un “punto caliente” en el cambio climático global. Es uno de las regiones del mundo donde más rápido se calienta el océano. Se calcula que la temperatura aumentará un 10% más que la media global.

Las temperaturas globales aumentarán entre 2 y 4 ºC para el 2100 si no se toman medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Y no se están tomando. El calentamiento por encima de 2 ºC se considera peligroso. Un aumento de 4 ºC se considera catastrófico.

Daños en la industria, la economía, la salud

El cambio climático matará a miles de personas en Australia
La parte que concierne a Australia de este informe, que aún no ha sido publicado, ha sido elaborada por 45 científicos de dicho país y también de Nueva Zelanda y Estados Unidos. En más de cien páginas se explica cómo afectará el fenómeno global a la economía, la industria, la salud humana y los ecosistemas.

La previsión es que aumenten, no sólo las muertes, sino también las hospitalizaciones, especialmente de personas mayores a los que afectará más el calor. En total, con las temperaturas tan extremadamente altas, morirán más de 8.000 personas al año a finales de siglo.