Campeonato de Fórmula 1 de coches eléctricos
El campeonato mundial de Fórmula 1 es mucho más que un simple deporte o una competición que se celebra para divertir a los aficionados. Es un negocio que mueve mucho dinero, sustentado por importantes empresas patrocinadoras y donde las compañías automovilísticas pueden probar sus últimas tecnologías, modelos, aceites y, en general, cualquier innovación del sector.

Sabiendo de la importancia de esta competición, la Comisión Europea ha propuesto a la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) la celebración, a partir de 2012, de una competición internacional, parecida a la de la Fórmula 1, pero en la que los coches sean eléctricos. Se trata de promocionar el coche eléctrico, creando seguidores entre los aficionados al mundo del motor (y también fuera de él) e, indirectamente, también puede ser una forma de apoyar a las empresas automovilísticas para que mejoren sus modelos propulsados por energía limpia.

La propuesta fue lanzada el pasado diciembre por el comisario europeo de Industria, Antonio Tajani, al presidente de la FIA, el francés Jean Todt, durante una cena celebrada entre ambos. “La idea es organizar un gran premio con coches eléctricos, para impulsar su desarrollo, estimular la demanda y fomentar la concienciación ciudadana”, afirmó Tajani. La competición sería parecida al Campeonato Mundial de Fórmula 1 sin entrar en conflicto con ella. Se trataría, más bien, de aprovechar el tirón mediático de la primera para concienciar a los aficionados para que usen el coche eléctrico.

Según datos manejados por la Comisión Europea, se prevé que, en 2030, haya circulando 2.500 millones de vehículos en el mundo. Contando con la subida constante del precio del petróleo y la contaminación que genera, la Comisión cree que hay que ir hacia un futuro sin coches propulsados con derivados del petróleo. El ejecutivo europeo ya ha propuesto planes para potenciar el desarrollo de los coches menos contaminantes. Además, quiere que los vehículos diésel y los de gasolina no circulen por el centro de las grandes ciudades europeas para 2050.