Campos de golf rústicos y campos de golf ecológicos
El respeto por el medio ambiente no tiene que estar reñido con la práctica del golf. Sólo hay que tratar de encontrar la forma más ecológica de desarrollar estos campos. Un país seco como España no puede permitirse el lujo de tener casi trescientos campos de golf tradicionales en su territorio. Claro que tampoco se trata de dejar a los aficionados de este deporte sin lugares donde practicarlo.

Los grupos ecologistas consideran que los campos de golf producen un terrible impacto ambiental, pero el caso es que algunos son evitables si se gestionan correctamente: ocupan grandes extensiones de terreno, casi siempre se construyen nuevos núcleos urbanos a su alrededor, se usan fertilizantes e insecticidas poco o nada respetuosos con el medio ambiente y, lo peor, consumen grandes cantidades de agua. Para WWF/Adena, los campos de golf situados en la costa mediterránea son un verdadero riesgo medioambiental que crece cada año: cada uno de estos campos necesita consumir agua equivalente a la de una ciudad de 12.000 habitantes.

Pero algunos de estos campos funcionan de un modo más ecológico que otros. Es el caso del campo de golf de Mosa Trajectum, avalado por el ex futbolista Johan Cruyff y ubicado cerca de la ciudad de Murcia. Se trata de una ciudad de vacaciones que cuenta con una extensión de más de 3 millones de metros cuadrados, pero que sólo un 9% del terreno se ha usado para construir edificios. El resto es para los campos de golf, zonas verdes y jardines. Así mismo, para la construcción del campo se ha empleado una espuma ecológica que es capaz de retener el agua y reduce su consumo en un 70%. También cuenta con una moderna planta de reciclaje de aguas residuales para usarla en el riego de los campos de golf y las zonas verdes, así como un sistema de drenaje diseñado para no perder el poco agua de lluvia que cae en la región. El Mosa Trajectum ha recibido el premio del Banco Europeo por ser el primer campo ecológico de Europa.

Pero aún mejor es la opción de crear campos de golf rústicos, como es el caso del situado en Rioseco de Soria, España (en la imagen). El campo se sitúa en el centro de un sabinar de más de mil años de antigüedad, donde paisaje y deporte se unen de forma única. En este campo se realizan labores de mantenimiento y conservación del terreno, pero el único riego es el natural, es decir, el de la lluvia.

Este campo Club de Golf La Cerrada tiene la homologación de la Real Federación Española de Golf desde 2006. Cuenta con más de cien socios y se han celebrado varios torneos. Además, tiene carácter municipal y el acceso para pasear es libre, aunque para practicar golf se paga una cuota de 10 euros. Es un campo de nueve hoyos par 70, la zona del tee de salida tiene moqueta de campo de prácticas. El recorrido, de dos vueltas, tiene un total de 5.182 metros.