El proyecto Seedbomb emplea un avión bombardero cargado de cápsulas de semillas con el objetivo de esparcirlas sobre campos áridos donde ya no existe vegetación natural debido a la deforestación o actividad del hombre. Con ello se pretende frenar la desertización del terreno. Cada cápsula contiene abono plantado y cultivado con semillas que son lanzadas desde el aire. Obviamente, la cápsula se degrada sin contaminar el medio.








































