Capturar carbono para hacer crecer tomates
Casey Houweling, de 51 años, es propietario del Grupo Houweling Hothouse, que cultiva verduras y hortalizas en invernaderos en Oxnard, California, y Delta, British Columbia. Planta tomates de cultivo hidropónico y pepinos. Houweling está preocupado por la economía de su empresa, pero también por el medio ambiente. Por ello, decidió montar un sistema que captura dióxido de carbono (CO2) para hacer crecer los tomates.

Así, este granjero ha conseguido reducir sus emisiones de carbono mientras consigue una mayor eficiencia en el crecimiento de las plantas de forma natural, ya que éstas necesitan dióxido de carbono para crecer. Este tipo de sistema es el primero en Estados Unidos. Ya existe alguno similar en Europa.

Dos motores que funcionan con gas natural mantienen caliente el invernadero y, además, generan algo más de energía que se vende a la red local. Ese sistema, de 8,8 megavatios (MW), alimenta, con el dióxido de carbono que produce la combustión del gas, a las 60 hectáreas de invernadero que contienen plantas de tomate.

Si se usa la energía de forma más inteligente, se obtiene un doble beneficio, asegura Houweling: se reducen costes de producción y se aumenta la eficiencia. En definitiva, se ahorra mucho dinero. La planta de cogeneración ha necesitado una gran inversión, pero el granjero espera recuperar el dinero en el largo plazo.

Además, no estará expuesto a la subida de precios de la energía, ya que venden electricidad. A largo plazo, espera estabilizar los costes de producción.

El sector energético estudia desde hace tiempo diferentes métodos para capturar carbono y luchar contra la emisión de gases de efecto invernadero. Lo que hace Houweling es usar uno de esos gases en su invernadero. El exceso de CO2 es perfecto para su invernadero, señala. En un invernadero, si no se añade C02, las plantas dejan de crecer.

La granja tiene más iniciativas ecológicas. Se recicla el 90% de los residuos, se captura el agua de lluvia para el riego y hay dos hectáreas llenas de paneles solares. Los tomates de invernadero utilizan menos tierra que la agricultura tradicional.