Cárcel por arrojar basura fuera de los contenedores
Ante la poca conciencia por cuidar el medio ambiente no es de extrañar que algunos estados recurran a medidas coercitivas para impulsar acciones responsables. Es lo que ocurre en Israel (un estado, por lo demás, que no se anda con tonterías en ningún asunto), que ha decidido imponer la pena de cárcel para quien arroje basura fuera de los contenedores.

Las penas podrán ser de hasta tres años de cárcel a los camiones que tiren basura y escombros fuera de los depósitos de tratamiento de residuos destinados para ello. La legislación entrará en vigor el próximo uno de octubre de 2011. Desde luego, es un medida que, no sólo favorece el medio ambiente, sino también la salud pública e, incluso, combate el olor en la vía pública.

Las nuevas disposiciones, aprobadas por la Kneset (el Parlamento israelí) como añadido a la Ley de Mantenimiento de la Limpieza, endurecen las penas a los que más contaminan, tanto en lo que se refiere a residuos provenientes de materiales de construcción desechados como a los que tiren cualquier otro tipo de residuos. Hasta ahora, se podía llegar a imponer una pena de un año de prisión.

Además de la pena de cárcel, el camión de basura que sea pillado arrojando residuos en lugares no destinados para ello por segunda vez en un año, se procederá a su embargo, aparte de la multa correspondiente a sus conductores y a la empresa responsable.

La naturaleza y los espacios abiertos no son contenedores de basura. Además, es necesario que los residuos pasen por el tratamiento apropiado. Parecen razones suficientes para que los ciudadanos, no sólo respeten la ley por las multas a las que se arriesgan, sino que la cumplan porque es una forma de proteger el medio ambiente, un medio ambiente que es de todos, también de los que ensucian. Es una pena que haya que recurrir a la ley para proteger el espacio donde todos vivimos.

Según los datos del Ministerio de Medio Ambiente de Israel, cada año, las empresas constructoras generan 7,5 millones de toneladas de residuos en el país. De ellos, sólo 2,5 millones de toneladas son depositadas en los contenedores apropiados.