La carne cultivada, una alternativa ya en el mercado
La carne in vitro es una posible alternativa ética y sostenible, no tanto porque los veganos puedan comer carne, sino en pro de la seguridad alimentaria mundial, así como para frenar las emisiones responsables del cambio climático. Aunque todavía no forma parte de nuestra vida cotidiana, pronto podría empezar a hacerlo.

Actualmente son numerosos los laboratorios que están obteniendo interesantes resultados en su fabricación, lo que significa que tienen la apariencia, el sabor y las propiedades de la carne que todos conocemos. En algunos casos incluso está comercializándose, como ocurre con la carne artificial de pollo de Beyond Meat, distribuida con tremendo éxito en Estados Unidos por la famosa cadena Whole Foods.

Otro ejemplo es el proyecto de creación de una hamburguesa artificial a partir de células madre obtenidas de animales de granja por la Universidad de Maastricht en los Países Bajos. Ante la imposibilidad de seguir con el modelo de ganadería intensiva en las próximas décadas, se buscan alternativas que sean aceptadas por el consumidor, lejos de curiosas propuestas nada populares como la ingestión de insectos o pasarnos al veganismo en masa.

La carne cultivada, una alternativa ya en el mercado
En 2050, a consecuencia del incremento poblacional se espera que el consumo de carne se multiplique por dos, lo que también duplica la gravedad del problema.

Aunque el futuro es incierto, la carne artificial ya es una realidad, si bien todavía no existe la producción industrial a gran escala, al tiempo que quedan muchos interrogantes acerca de su mayor o menor idoneidad para el consumo humano. Si se cumplen los pronósticos de los científicos holandeses, la creación de carne artificial a partir de células madre de res, pollo o cordero acabará siendo algo normal.