Casco de bici biodegradable, de usar y tirar
¿Un casco de bici hecho con pasta de papel que resiste el impacto de un choque? No, no es un imposible, sino una realidad, incluso un producto que ya existe en el mercado. Su uso temporal y su bajo costo (poco más de 1 euro) se suman a una resistencia suficiente o, al menos, es lo que aseguran los diseñadores londinenses que lo han creado.

Podríamos estar ante una interesante solución al problema que para muchos supone llevar casco, y todo un recurso de cara a su probable obligatoriedad por tierras ibéricas. Según los geniecillos que hay detrás del invento son tres estudiantes de la Royal College of Art (Tom Gottelier, Bobby Petersen y Ed Thomas), el casco es una respuesta sostenible al problema de tener que cargar con cascos de bicicleta allí donde vayas, pues pueden desecharse tras su uso.

Su material es totalmente biodegradable, ya que además no tiene ningún tipo de pegamento ni aditivos artificiales, lo que no significa que podamos echarlo como abono en el alcorque del árbol donde aparquemos la bici, pero casi. Faltaría saber primero si este casco se degrada en condiciones ambientales naturales…

Casco de bici biodegradable, de usar y tirar
“La idea la tuvimos viendo unos periódicos en la calle, movidos por el viento, tirados en el suelo, mientras viajábamos en transporte público”, explica Gottelier. Pero esto sólo fue el principio, un primer flash a partir del que han tenido que trabajar duro para conseguir la seguridad adecuada, si bien ya conocían la “integridad estructural podría obtenerse de pasta de papel moldeado”, por lo que decidieron aprovechar el papel, entendido como recurso que abunda en las calles como desecho.

Un modelo plegable

Mucho más estiloso, y nada que ver con el concepto de usar y tirar, la empresa española Closca anda intentando que su prototipo de casco plegable salga adelante como producto comercializado. ¿Lo conseguirán…?

Por lo pronto, ya ronda los 10.000 euros de aportaciones de particulares como proyecto que busca financiación en Kickstarter. Sus creadores son un grupo de ingenieros valencianos “enamorados” del uso de la bicicleta en la ciudad, ahora también implicados profesionalmente con esta fuerte apuesta por su modelo turtle.