Caso práctico: taxi eléctrico, ahorro de casi 5.000 euros al año
En muchas ciudades, los taxistas están optando por conducir un vehículo híbrido: se ahorran mucho dinero en combustible y mantenimiento y contaminan menos, al tiempo que cuentan con mucha autonomía. Pocos eligen un coche cien por cien eléctrico. En España, hay un taxista que lo conduce desde hace un año y cuenta su experiencia. Es muy positiva.

Roberto es el nombre del taxista que usa para su trabajo un Nissan Leaf, un eléctrico puro. Lo primero que destaca, aparte del ahorro en combustible, es que el vehículo cambia la forma de conducir: un eléctrico te empuja a realizar una conducción más eficiente, suave y cómoda. Pero, ¿ha sido rentable durante los últimos doce meses respecto al anterior vehículo, que funcionaba con diésel?

Durante doce meses, el Nissan Leaf de Roberto ha recorrido 47.600 kilómetros. De media, cada jornada laboral ha supuesto recorrer más de 140 kilómetros. Por tanto, la autonomía del coche es suficiente para cubrir una jornada media en una ciudad como Valladolid, de más de 300.000 habitantes.

En esos 47.600 kilómetros, el Nissan Leaf ha marcado una media de consumo de 13 kWh cada 100 kilómetros, dos puntos por debajo de lo indicado por el fabricante. Esto es así porque, en un taxi, la mayor parte de los desplazamientos se hacen por ciudad y ahí es donde un vehículo eléctrico puede mejorar su rendimiento.

El taxi eléctrico se ha recargado de tres formas: por el día, por la noche y la recarga rápida. Según el propio dueño, ha usado esta última opción, al menos, dos o tres veces a la semana en el punto de recarga que ofrece el concesionario de Nissan. Durante el último año, por tanto, el Leaf ha recargado un total de 4.218 kWh durante el día, habitualmente recargas parciales que Roberto realiza aprovechando la hora de la comida, y que le han costado un total de 779,25 euros. Por otra parte, las recargas realizadas por la noche han alcanzado los 5.750 kWh, con un coste de 380,92 euros. Durante el día, Roberto ha pagado el kWh a 0,18 euros, mientras que, durante la noche, el coste disminuye hasta los 0,06 euros el kWh.

Al coste por las recargas hay que sumar otros gastos asociados como el coste por la potencia contratada, 4,6 kW, que cuesta 103,17 euros al año, los impuestos de la electricidad, 64,59 euros, y el alquiler del equipo medida, 21 euros cada año, y el IVA, que Roberto ha calculado al 18% durante seis meses, y 21% durante los otros seis. En total, 263,03 euros.

En definitiva, el coste total para poder circular con un taxi eléctrico fue de 1.611,95 euros. Pero, hay que tener en cuenta que casi no hay que sumar casi ningún gasto de mantenimiento.

Caso práctico: taxi eléctrico, ahorro de casi 5.000 euros al año

Ahorro en combustible y mantenimiento

Comparando estas cifras con las logradas con su anterior coche, un diésel, se puede comprobar que, durante el mismo tiempo y aplicando un baremo de precios de los carburantes durante cinco años que va, desde los 1,20 euros el litro del primer año hasta los 1,5 euros el litro de la actualidad, el taxi contaminante, con un consumo de 8,5 litros cada 100 kilómetros y en trayectos urbanos, habría costado un total de 6.069 euros sólo en combustible.

Así, cada año, Roberto se está ahorrando unos 4.450 euros sólo en combustible. Pero habría que sumar el ahorro conseguido por un mantenimiento menor y, por tanto, más barato. Tras cinco años, el ahorro de Roberto con su Nissan Leaf alcanzará unos 22.000 euros, una diferencia que permite amortizar el mayor coste del vehículo eléctrico respecto a casi cualquier modelo equivalente del mercado. Sólo en viajes largos, por su limitada autonomía, el modelo sería menos rentable. Pero un taxi no suele hacer muchos viajes largos.

Por último, cabe señalar que un modelo como el Leaf tiene una vida útil mucho mayor y podrá circular durante cientos de miles de kilómetros sin problemas y sin tener que pasar por el taller. Cuando las baterías comiencen a perder su capacidad, sólo habrá que comprar un pack nuevo.