Castilla y León reduce los incendios en su superficie arbolada
La comunidad autónoma española de Castilla y León ha reducido enormemente la superficie de bosque afectada por los incendios esta temporada. En 2011, sólo el 13% de la superficie forestal quemada ha afectado a masas arboladas, el 87% restante corresponde a pasto y matorral que se regenera de forma rápida, esto es, en uno y tres años, respectivamente. En otras palabras, donde el daño es menor.

La superficie arbolada quemada se ha reducido en un 54% con respecto a la media de los últimos diez años. Este 2011 ha sido el tercer mejor año de la década. En total, la superficie arbolada afectada por incendios ha sido de 2.002 hectáreas, frente a la media de 4.274 hectáreas durante la última década.

En Castilla y León trabajan más de cuatro mil profesionales en el operativo contra incendios forestales: 217 técnicos, 953 agentes medioambientales y celadores, 1.341 profesionales de autobombas, puestos de vigilancia y centros de mando, 444 especialistas helitransportados, 1.286 especialistas de las cuadrillas de tierra, 149 profesionales de medios aéreos y retenes de maquinaria pesada. Además, hay 188 puestos de vigilancia, 204 autobombas, 186 cuadrillas, de las que 126 son terrestres y 60 helitransportadas, 29 medios aéreos, de los que 4 son aviones y 25 helicópteros, y 23 retenes de maquinaria.

Estos profesionales cuentan con diez centros de mando (uno autonómico y nueve provinciales) que permanecen abiertos todo el año, están perfectamente conectados y comparten toda la información de los incendios y de los medios del operativo en tiempo real gracias a una aplicación informática llamada SINFO (Programa de Seguimiento de Incendios Forestales), que integra toda la información. Con esta aplicación se puede ser más rápido a la hora de tomar decisiones y se genera estadística nacional, informes, análisis, etc.

También se cuenta con equipos GPS para realizar la perimetración de los incendios forestales y enviarlos en tiempo real al centro de mando. Todos los medios de extinción cuentan con uno de estos localizadores GPS que envía, cada veinte segundos, su posición al centro de mando. De este modo se puede seguir casi al instante la evolución del incendio.

Castilla y León cuenta con el Centro para la Defensa contra el Fuego (CDF), que imparte cursos específicos de prevención, extinción e investigación para el personal del operativo, donde se han impartido 1.147 horas de formación.

En definitiva, formación y mejora en el uso de nuevas tecnologías han sido la clave para lograr rebajar los tiempos de control y de extinción. Cerca del 80% de los incendios se han controlado en menos de tres horas y el 54% de los incendios se han extinguido en menos de tres horas. Y, por supuesto, la conciencia de los ciudadanos de saber que el monte es de todos y su destrucción es una pérdida para todos.