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Cambio climático

calor rusia Animales y seres humanos afectados por la ola de calor en Rusia
La histórica ola de calor que ha azotado este verano a la mayor parte de Rusia ha dejado al borde de la extinción a las pocas especies animales salvajes presentes en las ciudades, como serpientes, sapos, lirones y algunas especies de aves y murciélagos, ha advertido el etólogo Andréi Neurónov. “Tras un cataclismo de esta envergadura, el mundo animal urbano estará compuesto sobre todo por especies que viven cerca del hombre, puesto que las demás especies, que ya eran pocas, irán desapareciendo debido a la sequía y al sobrecalentamiento de sus guaridas“, afirmó el científico durante una rueda de prensa virtual organizada por la agencia de noticias rusa RIA Novosti.

Durante la última década, el clima de las regiones centrales de Rusia se ha visto alterado y muchos animales están cambiando de hábitat: por ejemplo, algunos de los que vivían tradicionalmente en el sur están emigrando hacia el centro del país. “La deforestación masiva y la urbanización afectan a la existencia de muchas especies causando gran impacto en colonias de aves. Por otro lado, crecen poblaciones locales de especies ayudadas por el hombre, como las de ardillas en ciertas zonas de Moscú”, explicó Neurónov.

Pero los animales no son los únicos afectados por las altas temperaturas registradas. Según el etólogo, en Moscú la gente vive en estado de un permanente estrés. La larga espera del invierno afecta especialmente a las personas con alteraciones psíquicas, añadió. Sobre este mismo tema opina Alexander Minin, del Instituto del Clima Global y Ecología de la Academia de Ciencias de Rusia, que ha señalado que, si a los seres humanos les falta sol, no se produce vitamina D, lo que repercute negativamente en su salud. Así, además del consabido calentamiento global, se está formando un proceso de oscurecimiento global. Con cada año que pasa, disminuye el nivel de la radiación solar que alcanza la Tierra. Y, cuanto menos sol, menos vitamina D.

la ciencia del cambio climatico Publicación sobre el cambio climático
La Academia de Ciencias Australiana (Australian Academy of Science) ha publicado en su página web un libro titulado La ciencia del cambio climático. Se puede leer en línea en la propia página web o descargarse en formato PDF. Ya las primeras palabras del prólogo dan una perfecta idea de lo que tratará el contenido del libro: “El clima de la Tierra ha cambiado. La temperatura media global se ha incrementado en el último siglo y han sido observados otros muchos cambios”.

Más adelante explica las cuatro evidencias en las que se basan los científicos para hacer estas, para algunos alarmistas y para otros realistas, declaraciones:

1. Hace más de un siglo que se comprobó físicamente que los gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono (CO2), hacen que el planeta se caliente cada vez más.

2. El clima, visto desde una perspectiva histórica de millones de años, no es estable. Los últimos miles de años han sido, en cambio, extrañamentemente estables. Pero también es cierto que el clima es muy sensible a cambios externos, por muy pequeños que sean éstos.

3. Las mediciones de los últimos cien años muestran que el aumento de las temperaturas se debe a los gases de efecto invernadero causados por la actividad humana. Y se están produciendo, además, otros cambios en el medio ambiente.

4. Los diferentes tipos de clima, los principios físicos y el conocimiento de las variaciones en el pasado nos advierten de que, a no ser que reduzcamos los gases de efecto invernadero, el fenómeno se seguirá produciendo, aumentando cada vez más la temperatura en la tierra.

El libro publicado por la Academia de Ciencias Australiana pretende responder a siete preguntas:

1. ¿Qué es el cambio climático?

2. ¿Cómo ha cambiado el clima del planeta en el pasado lejano?

3. ¿Cómo ha cambiado el clima en el pasado reciente?

4. ¿Están las actividades humanas causando el cambio climático?

5. ¿Cómo creemos que evolucionará el clima?

6. ¿Cuáles son las consecuencias del cambio climático?

7. ¿Cómo enfrentarnos ante la incertidumbre de la ciencia?

Una interesante y muy didáctica explicación general de por qué sucede el cambio climático y cuáles son sus consecuencias que deberían leer todos lo que aún niegan que se está produciendo.

vides El buen vino se mueve hacia el norte
Existen dos tipos de empresas (como de personas) en la actualidad: las que niegan el cambio climático y las que no. Estas últimas tratan de innovar en procesos de producción y tecnología que les ayuden a combatir los efectos del fenómeno climatológico mundial. Veintiséis bodegas de España han juntado esfuerzos en el Proyecto Demeter, un proyecto que comenzó en 2008 y cuyo propósito es construir una base científica que ayude a adaptarse a los procesos fermentativos que se producirán en unos años, unos procesos que serán diferentes a los actuales. Es decir, cómo adaptar las cepas a las nuevas condiciones de temperatura y agua que se producirán.

De momento, muchos expertos prevén que, dentro de unos años, y debido al aumento de temperaturas, las mejores condiciones climatológicas para producir vino de buena calidad las tendrán países como Reino Unido. De hecho, en este país, ha aumentado, en los últimos cinco años, un 50% la superficie dedicada al cultivo de la uva. Richard Shelley, profesor de Geología del Imperial College de Londres, afirma que “si el clima sigue cambiando, de aquí al año 2080 todas las regiones británicas producirán vino”.

Mientras, la solución que se baraja para los países mediterráneos, los mayores y mejores productores de vino históricamente, es modificar genéticamente variedades de uva para que resistan mejor las altas temperaturas y la escasez de lluvias. Desde el citado Proyecto Demeter se está analizando, desde 2009, el comportamiento de algunas variedades de uvas (tempranillo, albariño, verdejo) en otros climas.

Otras soluciones pueden ser plantar viñedos en zonas de montaña, donde las temperaturas son más bajas, o colocar vallas u otro tipo de protectores que impidan que el sol pegue de lleno a los viñedos. Así mismo, algunas bodegas están adelantando la vendimia porque la uva madura antes.

Quizá, dentro de algunos años, en las cartas de los restaurantes, los vinos más cotizados sean los ingleses.

iceberg Fenómenos meteorológicos extremos sin precedentes
Algunas regiones del mundo están sufriendo este año graves fenómenos meteorológicos: inundaciones en Asia y Europa Central, la ola de calor y la sequía en Rusia, deslizamientos de tierra en China, graves sequías en el África subsahariana. Aunque en un intervalo de tiempo corto no es fácil determinar si estos eventos son atribuibles al cambio climático, la secuencia de desastres que se está produciendo en los últimos tiempos coincide con las previsiones del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático).

El Departamento Meteorológico de Pakistán (PMD) ha estado advirtiendo desde antes del inicio de la temporada del monzón (desde mediados de junio) sobre la posibilidad de las inundaciones para gestionar mejor la ayuda a la emergencia. El evento ha afectado, en primer lugar, al noroeste del país y, después, se extendió a otras regiones. Por ejemplo, la provincia de Khyber-Pakhtonkwa recibió casi un 180% de exceso de precipitación total en julio si se compara con el promedio mensual a largo plazo.

Según Roshydromet, el Servicio Federal Ruso de Hidrometeorología y Monitoreo Ambiental, julio de 2010 ha sido el mes más cálido en Moscú desde que existen registros meteorológicos modernos, es decir, desde hace 130 años. La temperatura ha superado la media con creces, más de 7,8º C que el promedio. Las temperaturas récord han llegado a más de 38º C. La temperatura mínima de casi 25º C también es mucho mayor si se compara con el promedio histórico, 14º C. Estas temperaturas son características de una ola de calor de una rara intensidad y duración.

China también está experimentando las peores inundaciones en décadas. El número de muertos causados por la avalancha de lodo en la provincia de Gansu Zhouqu fueron más de setecientos, a lo que hay que sumar unas mil personas desaparecidas. Doce millones de personas han perdido sus hogares debido a estas inundaciones.

El 5 de agosto de 2010, el sensor Modis del satélite Aqua de la NASA detectó la rotura del glaciar Petermann, en el norte de Groenlandia, el mayor trozo de hielo desprendido en los últimos cincuenta años. Así mismo, decenas de miles de icebergs se desprenden cada año de los glaciares de Groenlandia. Hay que añadir a esta terrible lista las sequías y los incendios en Australia y un número récord de días con temperatura excesivamente altas en el este de Estados Unidos.

La Organización Meteorológica Mundial coordina la recopilación de estos datos globales para la investigación científica a largo plazo y está trabajando en un Marco Global para los Servicios Climáticos, decidido en 2009 por la Conferencia Mundial sobre el Clima-3, para proporcionar información y servicios para la adaptación al cambio climático. Los científicos prevén un aumento en intensidad y frecuencia de este tipo de fenómenos meteorológicos extremos, que, por desgracia, también producirán pérdidas de vidas humanas y de propiedades sin precedentes.

mosquito La fiebre amarilla puede volver a Europa a causa del cambio climático
Se ha localizado en Holanda una colonia de Aedes aegypti, el mosquito que transmite la fiebre amarilla. Esto significa que algunos insectos tropicales han salido fuera de sus áreas tradicionales. Óscar Sorian, entomólogo del Museo de Ciencias Naturales, ha advertido de que países con climas mediterráneos, como España, Italia o Grecia, deben estar preparados para la lucha contra enfermedades tropicales que ya se creían erradicadas (gracias al uso masivo de insecticidas) en el continente europeo. Este mosquito puede ser portador del virus del dengue y del de la fiebre amarilla, así como de otras enfermedades, y es más probable que pique al amanecer o al atardecer.

El sólo hecho de que exista este mosquito no significa que vaya a contagiar la enfermedad al picar a un ser humano. Para que el insecto suponga un riesgo sanitario es necesario que el mosquito porte el virus. Ya se han contagiado virus tropicales transmitidos por turistas y se han dado casos de dengue o paludismo en países occidentales, aunque no suponen un riesgo de epidemia al no existir el insecto transmisor.

Expertos entomólogos atribuyen este desplazamiento al cambio climático, ya que, con el aumento de las temperaturas, este tipo de insectos pueden sobrevivir en latitudes superiores. De hecho, este fenómeno ya se había detectado en países como España con la llegada del mosquito tigre. Los científicos también advierten de que algunos países europeos tendrán que convivir con estas especies, por lo que se deben tomar medidas preventivas contra las enfermedades que transmiten. Recuerdan que, en el pasado, ya se han padecido epidemias de dengue, una enfermedad menos grave que la fiebre amarilla y que produce síntomas parecidos a la gripe.

Respecto a la fiebre amarilla, no es un riesgo grave. Los expertos aseguran que, aunque se trata de una enfermedad muy grave, España dispone de vacunas suficientes para atajar un brote inesperado. “La sanidad española está desarrollada y puede controlar cualquier explosión de este tipo”, tranquiliza Sorian.

captura CO2 Capturar el dióxido de carbono
El dióxido de carbono (CO2) es el máximo responsable del cambio climático. Este gas contaminante se produce fundamentalmente por la quema de combustibles fósiles (petróleo, carbón, gas natural). La manera natural para que desaparezca es su absorción por parte de árboles y plantas. Pero existe otro método, cada vez más utilizado y cada vez más rentable: capturarlo, separándolo de otros componentes antes de emitirlo a la atmósfera, transportarlo y almacenarlo a largo plazo. Además, se están investigando métodos para utilizarlo en la producción de hidrógeno para producir energía o en otros procesos útiles. En todo caso, hay que señalar que la mejor solución para reducir los efectos que produce el dióxido de carbono siempre será no producirlo.

Se espera, sin ir más lejos, que a finales de este 2010, la planta experimental de captura de dióxido de carbono que se está construyendo en Cubillos del Sil, en la comarca de El Bierzo, León (España), comience a funcionar. Así mismo, ya hay varias centrales eléctricas en el mundo que recogen parte del CO2 que producen, habitualmente entre un 80 y 90%. La captura se está produciendo en las centrales más avanzadas usando disolventes no tóxicos y biodegradables.

También las petroleras usan este método desde hace años. Por ejemplo, la empresa noruega Statoil separa desde 1996 el dióxido de carbono del gas natural que extrae en Sleipner, una plataforma anclada en el Mar del Norte, y lo transporta al fondo del mar en un sustrato salino. Otras compañías, como Shell, Total o BP, también trabajan en métodos parecidos.

Los métodos de separación, en todo caso, con las tecnologías que existen actualmente, tienen un coste elevado. Pero las investigaciones siguen avanzando para reducir el coste y conseguir que estos procesos sean económicamente viables. Puede ser una buena solución para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta que se consigue la completa independencia energética de los combustibles fósiles. Además, siendo realistas, son métodos que apoyan los grandes grupos de presión petroleros, lo que los convierte en proyectos viables. Además, tanto el gobierno de Estados Unidos como la Unión Europea están apostando por estos métodos de extracción de dióxido de carbono. Sin embargo, para muchos grupos ecologistas es una manera de seguir permitiendo a las empresas más contaminantes del planeta que sigan funcionando.

bosques El clima afecta a los bosques
Un grupo de científicos están analizando las áreas forestales, el cambio climático y proponen soluciones para evitar un desastre medioambiental. Las conclusiones son claras: si no se toman medidas inmediatas, el cambio climático podría tener un efecto devastador sobre casi todos los bosques del mundo y sobre los cerca de mil millones de personas que dependen de ellos para desarrollar sus vidas.

Las recomendaciones se basan en la implementación de medidas de adaptación que reduzcan la vulnerabilidad de las zonas boscosas y de las comunidades de su entorno. En los próximos 100 años, las poblaciones que cercanas a los bosques experimentarán una combinación sin precedente de problemas relacionados con el cambio climático, como inundaciones, sequías, incendios forestales, y otros fenómenos medioambientales que impedirán su continuidad.

Solamente si se gestionan de manera apropiada, los bosques pueden ayudar en gran medida a que comunidades vulnerables se adapten al impacto del cambio climático. En caso contrario, los bosques agravarán este impacto. Además, debido a su capacidad para absorber dióxido de carbono de la atmósfera, los bosques podrían ser una parte importante de la solución para el cambio climático. Mientras que si los bosques son destruidos, la creciente cantidad de carbono en la atmósfera formará un ciclo de aumento de la contaminación en el aire.

Es bien sabido que los bosques proporcionan ingresos, alimentación, medicinas y materiales de construcción. Además, son parte vital para los ecosistemas terrestres, ya que purifican el agua y regulan inundaciones y sequías. Por lo tanto son fundamentales para que las sociedades humanas se puedan adaptar al cambio climático de una forma progresiva, sin grandes desastres.

Será clave adaptar la gestión y conservación de bosques para reducir el impacto del cambio climático en los ecosistemas forestales. Así como apostar por ayudar a quienes gestionan, viven o conservan los bosques a que se adapten a futuros cambios.

Finalmente, el informe analizó la literatura científica existente sobre los efectos del cambio climático sobre los bosques, y llegó a diversas conclusiones muy alarmantes. Por ejemplo, a finales del siglo XXI, las regiones tropicales de África, Asia meridional y Centroamérica se estarán calentando a tasas mayores que la media. Es probable que las precipitaciones en África oriental y el sudeste de Asia aumenten. También es muy posible que la precipitación anual en gran parte de Centroamérica descienda, ya que esta región es el “punto caliente” tropical más importante para el cambio climático.

Por otro lado, también se espera que las intensidades máximas de los vientos causados por ciclones tropicales aumenten, sobre todo en el sur y el sudeste de Asia, causando un aumento drástico de las precipitaciones. De modo que se prevé que inundaciones y sequías aumenten a nivel mundial, dificultando la gestión del agua.