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Cambio climático

naranjas El cambio climático afecta a las naranjas
Algunas personas (negacionistas) creen que el cambio climático no se está produciendo, que es invento de científicos locos y de ecologistas sin nada mejor 1que hace. Claro que el cambio climático no es fenómeno que se pueda comprobar de un día para otro, no suben las temperaturas diez grados en un día, es un fenómeno que se produce lentamente, en generaciones, en años. Pero eso no significa que no sea real. Cuando, dentro de algunos años, no podamos encontrar en las tiendas cierta clase de pescado, comprobaremos que el cambio climático es algo demasiado real. Pero entonces será muy tarde. ¿Tendremos naranjas dentro de unos años?

Según un estudio de la Universidad de Florida Central, el clima de este estado está cambiando. Las heladas son cada vez más frecuentes y duraderas y los veranos más cálidos. Esto podría amenazar a los cultivos de naranjas, limones y otros cítricos. Así, Betsy Von Holle, profesora de biología de la universidad que dirigió el estudio, sugiere que los cultivos subtropicales que dependen de inviernos y primaveras suaves podrían reducirse. Esta profesora y su equipo han estudiado más de cincuenta años de datos sobre los cambios regionales y estacionales en el clima y las épocas de floración de setenta especies de plantas en Florida. Y se encontraron con un aumento de las temperaturas anuales en ese estado.

Según la revista Science Daily, las investigaciones sobre el impacto del cambio climático y los patrones reproductivos de diferentes especies se han centrado normalmente en latitudes medias y altas, áreas que han experimentado fuertes tendencias de calentamiento en la primavera vinculadas a la anticipación de la floración.

La naranja es la seña de identidad de Florida y su zumo la bebida oficial de este estado de Estados Unidos. Pero este invierno, cuando las inusualmente frías temperaturas en el estado congelaron los cultivos de cítricos, los tradicionales símbolos se tambalearon. Si la tendencia continúa así, la temporada de cultivo podría reducirse y quizá la bebida oficial tendrá que cambiare. Tanto la naranja como el limón fueron introducidos en Florida por conquistadores españoles alrededor de 1513 por el explorador Juan Ponce de León.

pobreza Cambio climático y lucha contra la pobreza
El cambio climático no sólo es un problema medioambiental, sino que también reducirá los efectos que durante muchos años se han conseguido en la lucha contra la pobreza. Así se desprende de un informe presentado en Londres y elaborado por expertos en desarrollo sostenible de la organización británica Forum for the Future con el apoyo del Ministerio de Desarrollo Internacional. Este estudio analiza cómo transformará el cambio climático las economías de los países pobres en los próximos veinte años. “Sin acciones urgentes, el cambio climático amenaza con deshacer lo logrado durante años en la lucha contra la pobreza en el mundo en desarrollo”, comenta el ministro para el Desarrollo Internacional del Reino Unido, Stephen O’Brien. Según el director ejecutivo del Forum for the Future, “el cambio climático y el desarrollo deberían considerarse asuntos complementarios y no en competencia entre sí”.

En el documento se hace un llamamiento a gobiernos y organizaciones no gubernamentales para que tengan siempre en cuenta que el cambio climático afecta al desarrollo económico para ayudar a los países a gestionar su impacto y aprovechar las oportunidades de un mundo que se pasa a una economía de bajo carbono.

El informe anima a los países de renta baja y a todos los que trabajan en actividades de desarrollo a buscar oportunidades que busquen esta complementariedad. Así, por ejemplo, las inversiones tanto en energías renovables como en eficiencia energética pueden aumentar la seguridad energética. O el fomento de los sistemas de transporte bajos en carbono significa que habrá menos congestión y menos contaminación, con lo que mejorará la salud de las poblaciones. En cuanto a la agricultura, los expertos británicos recomiendan tipos que no se basen en el uso masivo de fertilizantes, que mantenga la calidad del terreno y potencie la seguridad alimentaria.

En fin, la ayuda al desarrollo no debe ser en ningún caso ciega al cambio climático, ignorando las medidas destinadas a ayudar a los países a adaptarse a sus impactos. El citado informe plantea cuatro posibles escenarios para las naciones pobres en 2030: el primero es un mundo en el que muchos de esos países que eran de bajos ingresos en 2010 se han desarrollado rápidamente, pero en su mayoría mediante un proceso de industrialización muy contaminante. Un segundo escenario es el de un mundo en el que los países de bajos ingresos desempeñan un papel creciente en la economía mundial y se han puesto en cabeza de la economía de bajo carbono, saltándose las tecnologías más contaminantes en busca de un futuro limpio. Un tercer escenario sería un mundo en el que los países pobres se sienten cada vez más abandonados por una comunidad mundial preocupada sólo por los altos precios del petróleo, el estancamiento económico y la posibilidad de conflictos. En este escenario, cada región se centra en sus propias preocupaciones, como la seguridad alimentaria, la escasez de recursos y la necesidad de adaptarse al cambio climático. El último escenario es un mundo en el que la gente entiende que las economías se basan fundamentalmente en el acceso a los recursos naturales y el cambio climático se ve como el mayor problema en materia de recursos.

bolsas Bangkok no quiere bolsas de plástico
Todos sabemos (incluidos nuestros gobernantes) que no habría que usar ni una sola bolsa de plástico si queremos preservar el planeta. Pero pocos son (somos) los que hacen algo al respecto. Parece que las autoridades de Bangkok se han decidido a coger al toro por los cuernos y van a declarar la guerra a este material nada ecológico. Y, además, de la forma más segura para que los ciudadanos cumplan con la política: haciendo que paguen por su uso.

Son 600.000 las bolsas que se reparten a diario en la capital de Tailandia y sus gobernantes no están dispuestos a continuar así. Así, la Autoridad Metropolitana de Bangkok (BMA) ha puesto en marcha una campaña para incentivar el uso de materiales alternativos ofreciendo descuentos y amenazando con una eventual subida de impuestos si se siguen usando las bolsas de basura a este ritmo insostenible.

La iniciativa se ha puesto en marcha en los nueve mercados municipales, en los que se ofrece el descuento de 1 bat (la moneda tailandesa, con valor de 0,02 euros) por cada 100 de compra a los clientes que traen de casa sus propias bolsas para la compra. Además, si el cliente pide una, el comerciante le cobra 1 bat. El lema de la iniciativa plan es “Sin bolsa, sin bat“. El vicegobernador de la BMA, Porntep Techapaibul, avisa: “De todas formas, si esto no funciona, consideraremos introducir algún impuesto o incrementar la tasa de recolección a domicilio de la basura”.

La BMA gasta unos 600 millones de bat (14,7 millones de euros) en la gestión de residuos procedentes de las bolsas de plástico. Pero, además del ahorro que supone para las arcas públicas, se protege el medio ambiente y se lucha contra el cambio climático. De las 10.000 toneladas de basura que genera cada día Bangkok, 1.800 proceden de bolsas de plástico. Y, para más inri, su uso aumenta un 20% cada año. Varias cadenas comerciales se han unido al proyecto y, en un mes, se utilizan 4,4 millones de unidades menos. Las cajeras aconsejan al cliente sobre la importancia de reducir el uso de bolsas de plástico y también existen sistemas de puntos que otorgan descuentos a los clientes que se lleven la compra sin las bolsas del supermercado.

carbono Créditos de carbono
Los créditos de carbono son un instrumento económico contemplado en el Protocolo de Kioto. Cada crédito equivale a una tonelada de dióxido de carbono que ha sido dejada de emitir a la atmósfera. Únicamente pueden ser generados por los mecanismos establecidos en el Protocolo de Kioto. Según qué mecanismo, se distinguen diferentes tipos de créditos:

1.- ERU, Emissions Reduction Unit (JI) o URE: unidad de reducción de emisiones (AC). Cantidad equivalente a una tonelada de CO2 que se deja de emitir a la atmósfera por la puesta en marcha de un proyecto de aplicación conjunta.

2.- CER, Certified Emission Reduction (CDM) o RCE: reducción certificada de emisiones (MDL). Representa una tonelada de CO2 que deja de emitirse a la atmósfera y que ha sido generada y certificada mediante el esquema del mecanismo de desarrollo limpio.

3.- RMU, Removal Unit (Afforestation & Forestation) o UDA: unidad de absorción (forestación y reforestación). Cuota disponible para conseguir la eliminación de los gases de efecto invernadero mediante la utilización de sumideros de carbono.

En otras palabras, estos créditos se usan para hacer más fácil el cálculo de la cantidad de gases que se liberan en el aire y compensar su emisión. Es parte de un plan internacional, seguramente el más grande que se ha creado en toda la historia de la humanidad, en un esfuerzo por reducir el calentamiento global y sus efectos. Se trata de nivelar la cantidad de emisiones totales que pueden ser liberadas por una empresa o negocio. Si hay un superávit en la cantidad de gases que se emiten, hay un valor monetario asignado a ese superávit y puede ser objeto de comercio, fundamentalmente para proyectos que compensen la contaminación, es decir, que renueven el dióxido que se ha emitido a la atmósfera, como pueden ser proyectos de reforestación (habitualmente en países pobres o en vías de desarrollo).

Claro que también es verdad que algunos piensan que es dar dinero para que se les permitan seguir contaminando. Además, son créditos que se compran y venden en los mercados internacionales. O sea, que pueden ser objeto de especulación y no tienen por qué usarse para cuidar el medio ambiente. Como sucede a menudo con cualquier aspecto que roza la economía mundial, cumplirá los objetivos que se marcaron en su creación sólo si se hace un buen uso del plan.

aterrizaje Aterrizajes ecológicos
Algunas compañías aéreas, como SAS o Iberia, están poniendo en marcha un nuevo sistema de aterrizaje que ahorra hasta 100 kg de combustible en cada maniobra y reduce emisiones y niveles de ruido, además de tomar dos minutos de media menos de tiempo de vuelo. El llamado aterrizaje ecológico se realiza con la ayuda de una tecnología informática avanzada y consiste en iniciar el descenso hacia tierra antes de lo normal, disminuyendo la potencia de los motores. Para poder llevar a cabo el procedimiento es necesario un detallado trabajo en equipo entre pilotos y controladores aéreos para la transmisión de datos, que debe ser extremadamente precisa. Así, se reducen las emisiones de dióxido de carbono (314 kilogramos por vuelo) y de óxido de nitrógeno (más de un kilogramo por vuelo).

El sector de los transportes es responsable de un 20% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Según datos difundidos por la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente, el sector de la aviación contribuyó al calentamiento global, en 1990, con un 3,5% de las emisiones de gases nocivos, cifra que podría alcanzar el 10% en 2050 si no se toman medidas al respecto. Además, la Comisión Europea pretende que las aerolíneas sean gravadas, al igual que los sectores industrial y energético, con impuestos por emisiones nocivas a partir de 2011.

El primer aterrizaje ecológico se produjo el 19 de enero de 2006 en un vuelo de la compañía escandinava SAS entre Lulea y Estocolmo. El proyecto comenzó con la colaboración de la compañía SAS, las autoridades suecas de aviación civil, y los fabricantes de aeronaves Boeing y Airbus, en el marco del proyecto NUP2+ de la Comisión Europea.

Se espera que, en el 2013, más de cien aeropuertos europeos utilicen este nuevo sistema de aterrizaje, reduciendo en cantidades considerables el aporte de los aviones a la degradación de la capa de ozono. La pregunta que seguro se harán los usuarios de las aerolíneas que lo practiquen es: ¿además de ahorrar combustible, repercutirá en el precio de los billetes, abaratándolos?

pared vegetal Aire acondicionado ecológico
Cuando se está anunciando uno de los veranos más cálidos de la historia, el gasto de energía en aire acondicionado puede llegar a ser excesivo. Es indispensable buscar soluciones alternativas. Prueba a acercarte a algún parque de tu ciudad (o a algún bosque cercano, si es posible) y comprobarás que la temperatura baja unos grados debido a la vegetación existente. Cada litro de agua evaporado por la vegetación produce 0,64 Kwh de enfriamiento en el aire y es la manera natural que utilizan las plantas para refrigerarse. De este proceso parte la idea para un nuevo diseño de aire acondicionado.

El aire acondicionado vegetal utiliza este potencial de refrigeración proporcionado por las plantas, además de servir como filtro de contaminantes del aire. Dos en uno. En un sistema de aire acondicionado convencional parte de la humedad que contiene el aire se condensa en el aparato, el aire seco que sale de éste reseca las mucosas y es realmente incómodo e insano. En el sistema del aire acondicionado vegetal el aire se recircula a través de un jardín vertical lo que provoca en las plantas una gran evapotranspiración, ya que necesitan enfriarse a sí mismas. Así, de manera natural, se refrigera todo el aire necesario para mantener la estancia a una temperatura adecuada y, además, existe un aporte de humedad al aire, por lo que se genera un ambiente saludable.

Este sistema de aire acondicionado posee una gran capacidad de fijar dióxido de carbono y liberar oxígeno. Más aún, algunas especies vegetales absorben contaminantes específicos producidos por objetos cotidianos. En oficinas y casas se pueden encontrar muchas sustancias químicas (como el formaldehído, el benceno y el tricloroetileno) que son causa de problemas de salud diversos, como irritación de ojos y nariz, dolores de cabeza, diversas alergias, somnolencia, además de monóxido de carbono. Es lo que se conoce como síndrome del edificio enfermo, producido por la recirculación del aire en el interior del edificio, que acumula contaminantes. Por eso, cada vez más, se están utilizando purificadores de aire. Sin embargo, es mucho más barato colocar y mantener plantas. El aire acondicionado vegetal puede usarse también como complemento de otros sistemas de refrigeración más potentes utilizados en grandes edificios de oficinas y centros comerciales.

plecoptero Insectos en peligro por el cambio climático
Existe una leyenda urbana (que ojalá nunca tengamos que comprobar su veracidad) que afirma que, si se produjera un desastre nuclear mundial, los únicos animales que sobrevivirían serían las cucarachas. Pero, ¿sobrevivirían al cambio climático?

Un equipo de científicos europeos ha estudiado un grupo de insectos, los plecópteros, que viven en las inmediaciones de zonas de agua dulce. El estudio concluye que un 62,8% de todas las especies y subespecies europeas evaluadas son vulnerables al cambio climático, especialmente en la Península Ibérica, los Pirineos y los Alpes. El grupo de científicos (compuesto por españoles, alemanes y austriacos) evaluaron 516 especies y subespecies de insectos plecópteros en Europa y publicaron el estudio en el último número de la revista Biodiversity and Conservation. Y avisan de que los resultados son “particularmente alarmantes” en las zonas donde estos animales son más abundantes: los Alpes, los Pirineos y la Península Ibérica.

Estas zonas coinciden con las áreas de distribución de las especies más sensibles, y “son las que se verán afectadas en mayor medida por los efectos del cambio climático de acuerdo con los modelos futuros propuestos”, advierte a SINC Tierno de Figueroa, autor principal e investigador en el departamento de Biología Animal de la Universidad de Granada (UGR). Pero el verdadero y grave problema no es que desaparezcan estos insectos, sino que, según los investigadores, el empobrecimiento de estas especies de insectos en Europa traerá consecuencias para toda la fauna y el ecosistema en general.

En total 21 especies con distribución reducida en el sur de Europa están “particularmente amenazadas” porque habitan regiones donde se espera para el periodo 2071-2100 un aumento anual de unos 4 ºC de media y una disminución de la precipitación de 0,25 milímetros al día. Los insectos plecópteros tienen “los valores más elevados de intolerancia a las alteraciones ambientales en los diferentes índices de calidad ecológica de los medios fluviales utilizados hoy en toda Europa”, señala Manuel J. López-Rodríguez, coautor del estudio y también investigador en la UGR.