
La FAO (Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) ha lanzado un nuevo portal en Internet de información y vigilancia en tiempo real de incendios para ayudar a los países a luchar contra el fuego de forma eficaz y proteger así, adecuadamente, sus recursos naturales. El nuevo Sistema Global de Gestión de Información sobre Fuegos (GFIMS, por sus siglas en inglés) detecta los focos de incendios mediante satélites operados por la Agencia Espacial de Estados Unidos (NASA).
Desarrollado en colaboración con la Universidad de Maryland (Estados Unidos), el GFIMS cuenta con una interfaz que permite mostrar los focos de fuego en tiempo “casi real”: hay un desfase de cerca de 2,5 horas desde el momento del paso del satélite hasta que se puede disponer de los datos. El nuevo sistema permite también a los usuarios recibir correos electrónicos de alerta sobre áreas específicas de su interés, lo que les permitirá reaccionar con rapidez.
“El GFIMS se ha lanzado en un momento en el que la incidencia de grandes incendios tiende a incrementarse“, aseguró Pieter van Lierop, Oficial Forestal de la FAO y responsable de las actividades de Manejo del Fuego. “Combatir estos incendios se ha convertido en una cuestión de gran importancia, no sólo debido al creciente número de víctimas y la enorme superficie que se quema, sino también debido a cuestiones de interés global, como el cambio climático”.
Tan sólo en Rusia este año, debido a una ola de calor sin precedentes con temperaturas cercanas a los 40º C y vientos de más de 20 metros por segundo, el total de la superficie quemada ha superado los 14 millones de hectáreas, según los datos ofrecidos por el Instituto Forestal Sukachev de la ciudad de Krasnoyarsk. Los incendios forestales en Rusia han provocado este verano la muerte de cerca de medio centenar de personas.
Se calcula que, a nivel mundial, los incendios de la cubierta vegetal afectan a una superficie de unos 350 millones de hectáreas cada año. Más de la mitad se producen en África. En la región del Mediterráneo resultan dañadas por incendios de vegetación entre 700.000 y un millón de hectáreas cada año.































