• Artículos publicados

  • Comentarios recientes

  • Patrocinadores

Medio ambiente

mahou1 Mejoras medioambientales en el grupo Mahou San Miguel
El grupo Mahou-San Miguel sigue apostando por el medio ambiente e invertirá 600.000 euros en su fábrica de Burgos para mejorarla en materia medioambiental. De 2000 a 2009, la fábrica ha reducido un 13% su consumo de agua y un 23% el de energía. El 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, en su fábrica de Burgos se celebrarán por quinto año consecutivo las Jornadas Medioambientales. La semana siguiente se abrirán las puertas de sus instalaciones para mostrar las inversiones en este ámbito.

La planta de Burgos invirtió cerca de medio millón de euros en mejoras que afectaban al comportamiento medioambiental en 2009 y prevé destinar 600.000 euros en 2010. Con esta inversión se realizaron importantes mejoras tecnológicas y la fábrica ha logrado mejorar sus indicadores ambientales, principalmente en el consumo de agua, que ha disminuido un 13,47% y en el de energía, que se ha reducido un 22,62%. Además, casi todos sus residuos se reutilizan, llegando a niveles del 99,8%. El vidrio, las etiquetas y las contraetiquetas se reutilizan para hacer nuevas botellas o para construir cajas de zapatos. Así mismo, los subproductos que se generan, como el bagazo, desecho de la linaza, también se reutilizan como alimento para el ganado. Se está trabajando, por último, en la reducción del peso en los envases de un solo uso, además de fomentar el consumo en envases reutilizables.

En la fábrica de Alovera, Guadalajara, la de mayor producción de cerveza de toda Europa, se invertirán unos 5 millones de euros en el año 2010. El año pasado se logró una disminución del consumo de agua de casi un 20%, mientras que el energético ha bajado cerca de un 30’5% en 9 años. En su fábrica de Lleida, desde el año 2000, la disminución del consumo de agua ha sido del 38,23%, mientras que la utilización de la energía se ha reducido un 29,65%.

Por otra parte, se ha incidido en la importancia de una conciencia medioambiental con jornadas informativas, procesos de formación continua y cursos a colectivos de operarios, cuadros y contratas, sobre la materia: en total, se han desarrollado actividades formativas y de concienciación para 307 personas en 2.311 horas.

El Grupo Mahou-San Miguel cuenta con las más prestigiosas certificaciones ambientales, como EMAS o ISO 14001 en todas sus plantas y realiza en las mismas la evaluación, control y seguimiento de su actividad según la norma UNE-150008.2008.

dinero medio ambiente El dinero destroza el medio ambiente
Los que suelen defender a capa y espada el crecimiento económico suelen argumentar que solo los países ricos se pueden permitir la defensa del medio ambiente. Es decir, cuanto mayor sea la economía de un país, en términos de PIB, más dinero dispone para detener la contaminación, invertir en energías renovables y conservar la naturaleza. La creencia más generalizada es que sólo los ricos pueden vivir en sostenibilidad. Sin embargo, existen infinidad de razones para dudar de eso.

Lo cierto es que los países más desarrollados no solamente están saqueando sus propios recursos. Los desastres medioambientales causados por la industria petrolera no han sido producidos por la demanda ecuatoriana o nigeriana precisamente, sino por la sed de petróleo de las naciones más ricas. Por poner otro ejemplo, la deforestación de Indonesia es impulsada por la demanda de madera y aceite de palma del mundo rico.

Reino Unido realiza una importación neta de 253 millones de toneladas de dióxido de carbono, contaminación que se produce exclusivamente por el transporte de las mercancías que compra al exterior.

Los grupos ecologistas tratan de reducir la cultura que destruye el planeta, pidiendo que las tecnologías contaminantes antiguas sean sustituidas por las nuevas (granjas eólicas, matrices solares, aprovechamiento de aguas) que muchas veces su propia fabricación destruye todavía más los lugares naturales del mundo. Muchos han perdido sus sentimientos por la naturaleza, reduciendo el problema a un reto de la ingeniería. Han olvidado que se supone son defensores de la biosfera: en su lugar, tratan de salvar la civilización industrial.

Como ocurre con todas las culturas al paso del tiempo, la civilización industrial se hundirá cuando el agotamiento de los recursos y el cambio climático sean irreversibles. Pero por desgracia seguramente todo esto suceda pronto: no en este siglo y quizás tampoco en el siguiente. Es la herencia que vamos a dejar a las generaciones futuras, un mundo en el que cada vez será más complicado subsistir.

Si continuamos pensando solamente en el crecimiento económico, si no reducimos nuestra dependencia de los recursos primarios, nuestra civilización acabará con la biosfera y con todo el planeta. La conclusión es que el dinero destroza el medio ambiente. Y lo peor de todo, nadie parece tomarse el problema en serio. El tiempo se acaba.

Fuente original: George Monbiot en ‘The Guardian’
Traducido por Globalízate (Víctor García)

oceanos Datos sobre los océanos
Se sabe que más del 70% de la Tierra está ocupado por agua. Los océanos han sido el lugar de origen de la vida, fuente de mitos y gigantesca vía de comunicación entre contientenes, mientras que ahora se encuentran amenazados de la degradación del Planeta.

El agua cubre más de 362 millones de kilómetros cuadrados de la superficie terrestre. El 97% de toda el agua del planeta corresponde a agua salada marina. Según la teoría de la deriva continental los maresse originaron en las cuencas formadas a causa de la fragmentación de la gran masa de tierra inicial (pangea), las cuales se fueron llenando de agua por la condensación de la humedad atmosférica durante más de 60.000 años de lluvias.

Actualmente podemos diferenciar cinco océanos:
- Pacífico 155.557.000 km2
- Atlántico 76.762.000 km2
- Índico 65.556.000 km2
- Austral 20.327.000 km2
- Ártico 14.056.000 km2

Los mares son pequeñas divisiones de los océanos, pudiendo ser costeros como el Cantábrico o el de Omán, continentales como el Rojo o el Mediterráneo, y cerrados o interiores como el mar Muerto o el mar Caspio. Uno de los principales componentes del agua marina son las sales. Un litro de agua de mar contiene 35 gramos de sales, básicamente: cloruro, sodio, sulfato, magnesio, calcio y potasio.

El interior de los océanos esta surcado por corrientes a modo de gigantescos ríos. Una de las más importantes es la Corriente del Golfo, que discurre por el océano Atlántico a unos 2.400 metros de profundidad y alcanza, en algunos puntos concretos, nada menos que una anchura de 540 kilómetros.

También se ha descubierto que bajo las aguas marinas se encuentra la mayor montaña del mundo. Se trata del volcán Mauna Kea, en Hawai que mide 10.203 metros desde su base hasta la cima, aunque solo 4.213 metros emergen del mar. Otro de los récords submarinos es poseer la mayor cordillera montañosa del planeta. Esta sumergida en el Atlántico y ocupa 16.000 kilómetros, desde Islandia hasta el Antártico.

Rspecto a las fosas, la mayor está en el Pacífico, es la de las islas Marianas (11.034 metros). Estas fosas se encuentran en total oscuridad, ya que la luz solar sólo penetra en el océano hasta 240 metros de profundidad. Las personas pueden llegar hasta 4.000 metros. A partir de ahí, la presión se hace insoportable.

En medio del océano las olas pueden llegar a alcanzar alturas nunca vistas. Las mayores conocidas superaron los 34 metros. El mayor terremoto submarino ocurrió en 1946 en las profundidades del Pacífico. La onda sísmica produjo olas de 14 metros, recorrió 3.500 kilómetros en cuatro horas y arrasó la ciudad hawaiana de Hilo.

El mar es una de las principales fuentes de proteínas del mundo. Las capturas pesqueras alcanzaron en el año 1990 los 91 millones de toneladas. Sin embargo, la actual sobreexplotación pesquera ha dañado la biodiversidad del Pacífico y norte del Atlántico. Por lo que muchas especies de peces han desaparecido o se encuentran en peligro de extinción, como es el caso del atún rojo.

vertedero noticia Reutilizar antes que reciclar
La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) ha redactado un informe en el cual analiza cómo cada país miembro de la Unión Europea gestiona los residuos que se generan en su territorio. La verdad es que los resultados de este análisis no son muy alentadores. Y es que la economía europea consume gran cantidad de recursos de todo tipo, y ello hace que también se generen residuos. Por cada ciudadano europeo se generan casi cuatro toneladas de residuos al año. Y es que solamente en el ámbito doméstico, un europeo genera 520 kilos de residuos.

Está claro que el problema de base no son los residuos, sino la economía subyacente a estos datos, una economía basada en el consumo masivo, que es el responsable en última instancia de que haya tal cantidad de basura.

Es necesario un reciclaje más eficiente, ya que tal acción nos beneficiaría a todos. Así, las mejoras en la gestión de los residuos urbanos producen una disminución en la emisión de gases con efecto invernadero. Además, se reduce el impacto medioambiental que producen los grandes vertederos urbanos.

Por otro lado, es más beneficioso para el medio ambiente reutilizar que reciclar. Por poner un ejemplo: compramos una botella de agua en envase de vidrio, nos bebemos el contenido y tiramos el envase en el contenedor correspondiente para que se recicle. Los gastos para reciclar el vidrio son elevadísimos. En cambio, si devolvemos el envase a la tienda, ésta a su vez lo devolverá a la compañía, la cual simplemente higienizando la botella la podrá reutilizar.

Jacqueline McGlade, directora ejecutiva de la AEMA, indica en el informe anteriormente citado que los países miembros de la Unión Europea “deben afrontar la pérdida de recursos que supone la eliminación, especialmente cuando los residuos pueden utilizarse como un recurso eficiente y económico.”

rio gibe1 La presa del río Omo perjudicará a los indígenas de la zona
El 23 de marzo de 2.010, la organización para la defensa de los derechos humanos “Survival International” denunció que el proyecto de construcción de una enorme presa hidroeléctrica en el río Omo, situado en Etiopía, destrozará las vidas de unos 200.000 indígenas.

Esta presa se conoce con el nombre de Gibe III, y pondrá fin al cauce natural del río Omo. El río Omo es muy importante para la supervivencia de los indígenas de la zona, ya que con la crecida de sus aguas se fertilizan las orillas; posteriormente, cuando el caudal de agua decrece, las orillas ya fertilizadas pueden ser cultivadas. La presa acabará con estas crecidas.

En esta zona no sólo viven agricultores, sino también algunas de las últimas tribus humanas de cazadores-recolectores: los kwegu. Estos indígenas encuentran una importantísima fuente de sustento en los peces del río Omo, fuente que se reducirá con la presa.

Además, el gobierno de Etiopía prevé el arrendamiento de grandes extensiones de tierra del valle del Omo a empresas del “primer mundo” para realizar agricultura extensiva, por ejemplo, quieren cultivarse plantas para biocombustibles, cultivo que puede servir para lavarse la imagen tras haber expulsado a los indígenas que viven en esas zonas que se pretenden arrendar.

La presa del valle del Omo no es un problema de exclusiva responsabilidad africana, ya que el Banco Mundial, el Banco Europeo de Inversiones y el gobierno italiano son algunos de sus inversores. Además, las obras de construcción de la presa se han adjudicado a una empresa italiana: Salini Costruttori, la cual construyó la también etíope presa Gibe II.

Lo más grave es que la mayoría de los indígenas afectados por el proyecto no saben nada del mismo. El gobierno etíope está silenciando la voz de muchas asociaciones indígenas, cerrando sus locales. Survival International ha iniciado una campaña para detener las obras de la presa. Puedes participar en ella con tu firma en www.stopgibe3.org

comercio medio ambiente El comercio influye sobre el medio ambiente
El comercio como actividad comercial tiene una enorme capacidad de cohesionar el territorio de una forma equilibrada y respetuosa con el medio natural. Una de las buenas costumbres de nuestra época es el aumento de la conciencia de la población sobre la importancia de la sostenibilidad en la sociedad y especialmente en las actividades económicas, puesto que son las que provocan un mayor impacto sobre el sistema biofísico. Los entes públicos han implantado en los últimos años políticas en defensa del medio ambiente en todos los ámbitos territoriales y sectoriales. El comercio no es una excepción, al estar directamente implicado en la vida urbana está comprometido activamente con la responsabilidad ambiental.

Mención aparte merece el comercio minorista siendo una de las principales actividades económicas de cualquier zona de población, adaptándose a las necesidades de los consumidores a medida que se producen cambios en la sociedad. Es por ese motivo que el comercio constituye una actividad dinámica, con gran capacidad de adaptación y flexibilidad, constituyéndose como una actividad fundamental para el crecimiento del territorio. Por ello, podemos afirmar que el comercio tiene una gran capacidad de articular el territorio de forma ecológica y natural.

Es en este contexto podemos analizar la relación entre el comercio y el medio ambiente. Desde el primer enfoque hay que partir de la revalorización del territorio ligada a una mayor concienciación por la naturaleza y especialmente de las consecuencias que la localización de la oferta comercial tiene sobre el aumento o disminución de la contaminación atmosférica, sobre todo por la emisión de gases contaminantes responsables diresctos del efecto invernadero, contaminación acústica ocasionada por el tráfico que generan los vehículos y la saturación de las infraestructuras urbanas e interurbanas.

El tradicional desarrollo urbano ha derivado en un equilibrio territorial generado por un balance ambiental negativo. El crecimiento de las ciudades ha originado que la movilidad constituya uno de los problemas fundamentales de la sociedad actual. Para evitar estos problemas, la nueva Ley de Comercio Interior recientemente aprobada, defiende la ciudad compacta como estructura que permita una red más funcional y eficiente, evitando desarrollos urbanos no deseados. En este sentido, el territorio, la accesibilidad y el transporte público cobran una especial relevancia.

parque nacional donana lince iberico El parque de Doñana
Con motivo del Día Mundial de los Humedales, la organización ecologista WWF España celebra el 40 Aniversario de su presencia en Doñana, así como la declaración de este espacio emblemático como Parque Nacional. WWF recuerda que el hecho de que Doñana fuera declarado Parque Nacional evitó su destrucción, ya que se trataba de un espacio seriamente amenazado en los años 60 por proyectos como la plantación de miles de eucaliptos, la construcción de un gran centro turístico en Matalascañas o los planes de desecación y conversión en tierras agrícolas de las marismas.

El parque de Doñana es el último gran humedal de España, y uno de los más importantes de toda Europa. Está constituido por unos ecosistemas acuáticos y terrestres (marismas, dunas vivas, arenas estabilizadas o “cotos”, playas, monte bajo…) que hacen que sea una zona ideal para albergar una biodiversidad única. Entre las especies que lo pueblan, destacan algunas tan emblemáticas como el lince ibérico y el águila imperial, hoy en día en peligro de extinción. La marisma cumple una función importantísima como lugar de paso, cría e invernada para miles de aves europeas y africanas. La importancia del Parque de Doñana es tal que en el año 1994 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

WWF España sigue trabajando en Doñana desde que a principios del año 1969, comprara la Reserva del Guadiamar, de la cual aún es propietaria y que es gestionada por la Estación Biológica de Doñana, a través de un convenio de colaboración.

El nombre del parque viene de “Doña Ana”, quien fue la esposa del VII duque de Medina-Sidonia, propietario de esas tierras en aquel entonces. La tal Ana se mudó a una casa de la reserva de caza, que a partir de ahí comenzó a denominarse “Coto de Doña Ana”.