
La empresa de tecnología Google compensará sus emisiones de dióxido de carbono a través de un proyecto para obtener biogás a partir de residuos orgánicos, mediante el proyecto Berkeley Green Power Project, una iniciativa para la transformación en metano de residuos orgánicos desarrollada en Berkeley (Carolina del Sur, Estados Unidos).
En el proyecto colaboran el servicio de limpieza y recogida de residuos orgánicos de Berkeley, Berkeley County Water & Sanitation (BCWS), y Santee Cooper, la empresa pública de suministro de agua y electricidad de la zona. Se trata de transformar en metano los residuos recogidos y generar electricidad a partir de ellos. Esta iniciativa permitirá compensar entre 200.000 y 300.000 toneladas de dióxido de carbono, el equivalente a las emisiones generadas por la electricidad que consumen entre 30.000 y 45.000 casas estadounidenses al año. Esto supone un avance para el objetivo final de Google, que es compensar la totalidad de sus emisiones en 2013.
Berkeley County Water & Sanitation (BCWS) es propietaria, además de gestionarlas, de unas sesenta instalaciones para la obtención de metano a partir de residuos orgánicos en Berkeley. Con el citado acuerdo, a partir del próximo otoño, se emplearán como combustible en una nueva central eléctrica de Santee Cooper que generará 3 megavatios de electricidad, suficiente energía para cubrir las necesidades de unas 1.500 viviendas.
Por su parte, Blue Source, una de las principales consultorías especializadas en la reducción de gases de efecto invernadero en Estados Unidos, se encargará de cuantificar la reducción de emisiones lograda por el proyecto y de informar en el registro público de Climate Action Reserve, un programa nacional para la compensación de dióxido de carbono en el país norteamericano.
Las empresas que más servidores poseen en el mundo son, junto a la propia Google, Intel y la alemana 1&1. Esta última cuenta con más de 70.000 servidores que se abastecen exclusivamente de energía verde gracias a la utilización de fuentes renovables: ahorran, de este modo, hasta 30.000 toneladas de CO2 al año.































Según Greenpeace, las energías renovables podrían dar empleo a 8,5 millones de personas en 2030 si los gobiernos tuvieran voluntad política, según uno de los planes más exhaustivos para el suministro energético sostenible del futuro presentado hoy por la organización ecologista y el Consejo Europeo de la Energía Renovable (EREC). 