Caza furtiva del tigre
En los últimos diez años más de mil tigres, una especie que se encuentra en peligro de extinción, han sido capturados de forma ilegal. Así se desprende del último informe publicado por la organización Traffic, una organización que se formó en 1976 y que lucha contra el comercio ilegal de animales.

Se estima que actualmente sólo viven unos 3.200 tigres en todo el mundo, un número que no garantiza la supervivencia de este felino. En el último informe de Traffic, publicado en su página web, se señala que se matan ilegalmente una media de entre 104 y 119 ejemplares por año. India es el país donde más piezas de tigre se han incautado, algo lógico si pensamos que es el país que tiene más ejemplares de esta especie. Le siguen China y Nepal.

Muchas partes de este bello animal se usan para comerciar en el mercado negro. Se vende, desde la piel, hasta los esqueletos, llegando a comerciar con animales enteros (vivos y muertos). Cualquier parte sirve para hacer negocio a charlatanes que predican sus propiedades milagrosas: los huesos, la carne, las garras, los dientes, el cráneo, el pene, etcétera. Además, también se venden piezas que sirven como decoración o como amuletos.

La caza furtiva, aún siendo la más reprobable, no es la única razón para que la población de este animal haya disminuido peligrosamente. Se calcula que hace cien años existían unos cien mil tigres. En otras palabras, ha sucumbido un 97% de su población.

Este informe de Traffic se hará llegar a los gobiernos de los trece países implicados donde habita el felino. Servirá, también, como medida de presión e informativa para la cumbre sobre el tigre que se celebrará en unas semanas en San Petersburgo, Rusia. Allí se tratará el Programa de Recuperación del Tigre, un ambicioso plan que pretende duplicar el número de tigres en estado salvaje para el 2022.