Cemento ecológico que contamina menos
La industria cementera siempre ha estado en medio del cambio climático. El cemento es un componente fundamental en las economías de muchos países en pleno crecimiento, elemento necesario para la construcción de edificios y carreteras. Motivo por la cual, el 80% del cemento que se produce en la actualidad es utilizado en los países en desarrollo. Solamente China emplea el 40% de la producción mundial y en Ucrania dobla la fabricación de cemento cada pocos años.

Pero fabricar cemento supone emitir una gran cantidad de CO2 a la atmosfera, las cementeras producen el cinco por ciento de las emisiones globales de dióxido de carbono, causa principal del calentamiento global. Además, tiene otros inconvenientes y es que el cemento no puede reciclarse, por lo tanto cada nuevo edificio o infraestructuras necesitan cemento nuevo.

Desde hace unos años, la Unión Europea subvenciona a las empresas occidentales que compren plantas de cemento anticuadas en países pobres y las habiliten con la tecnología verde. Pero estas tecnologías tan sólo pueden reducir un 20% de las emisiones de CO2, por lo que el impacto ambiental continua siendo un problema.

Sin embargo, todo puede cambiar pronto. Diversas empresas en su apuesta por la sostenibilidad, han desarrollado una nueva generación de cementos respetuosos con el medio ambiente que permiten reducir casi por completo las emisiones directas de CO2 a la atmósfera. Para conseguirlo, se ha sustituido la piedra caliza como materia prima por residuos sólidos de centrales térmicas.

Con esta nueva técnica de producción se ha alcanzado un triple objetivo: realizar una gestión eficaz de los residuos a través de su reciclaje, contribuir a la preservación de los recursos naturales del planeta y evitar la emisión directa de gases de efecto invernadero a la atmósfera, a través de la eliminación de la calcinación de la materia prima. Al mismo tiempo, la tecnología desarrollada permite reducir en aproximadamente la mitad la demanda energética en el proceso de síntesis del cemento.

De este modo, la nueva generación de cementos ecológicos supone una revolución en el modelo de producción actual, que contribuirá notablemente a paliar los efectos nocivos para el medio ambiente derivados de la actividad de la industria del cemento. Este proyecto se enmarca dentro del objetivo de Tecnalia de contribuir con el desarrollo de tecnología innovadora a una economía basada en el desarrollo sostenible.