Centros de Navidad ecológicos fáciles de hacer
Los centros de mesa navideños son una decoración muy tradicional para estas fechas. No sólo tienen un gran poder como elementos transformadores de atmósferas, que crean una mágica sensación de Navidad, sino que además nos permite vestir de fiesta una estancia completa, y hasta la casa entera sin necesidad de llenarlo todo de adornos.

En este sentido, si así lo deseamos, los centros de mesa ayudan a sacar el máximo partido a una decoración minimalista, lo que se traduce en una decoración más sostenible. Pero no sólo eso, porque también tenemos la oportunidad de hacerlos nosotros mismos, aprovechando elementos reciclados o elementos naturales como piñas, hojas secas o recién cortadas, flores, ramitas…

Hojas, piñas, ramitas…

La gracia de estas manualidades es lo resultonas que quedan y lo fácil que es hacerlas y, en muchas ocasiones, también rehacerlas una y mil veces. De hecho, darles un nuevo aire es tan fácil como aprovechar infinidad de pequeños objetos como viejos adornos navideños, velas, lazos, plantas vivas, y otros pequeños objetos.

Las piñas de pino dan mucho juego si buscamos hacer un centro sencillo, si bien podemos hacerlo todo lo complejo que deseemos. Será suficiente con colocar varias piñas en un recipiente de cristal, sin más complicaciones, para dar un aire navideño a una mesa o estancia. Si además tiene tapa y es de cristal de calidad, tipo bohemia, el resultado será mucho más elegante.

Centros de Navidad ecológicos fáciles de hacer
A partir de este centro será fácil hacer toda clase de variaciones, bien añadiendo adornos como frutas naturales, espumillón, bolas o, por ejemplo, aromatizar las piñas con aceites esenciales orgánicos para que además se conviertan en un sutil ambientador natural.

La imaginación al poder

Si la mesa es larga, las velas sobre un lecho de piñas, plantas u otros elementos reciclados serán una solución estupenda. En estos casos, será de gran ayuda contar con una base que puede ser desde una bandeja o un plato grande o cajón hasta un soporte de corcho o chapa que quede invisible.

Las hojas verdes grandes quedan muy bonitas, como puede verse en la imagen superior, y también son muy decorativas las de pequeño tamaño. Siempre que el resultado sea armonioso o, al menos, original y divertido, caben todos los materiales que se nos ocurran.

Si nos atrevemos, las flores secas podrían quedar preciosas, y las velas podemos hacerlas dentro de algún recipiente natural, como las pieles de naranja, pongampos por caso. De hecho, en los centros navideños también quedan genial los poupourris, mezclar pieles de cítricos con frutos secos con especias como la canela en rama, el clavo o hierbas aromáticas secas.

Centros de Navidad ecológicos fáciles de hacer Del mismo modo, aunque con tales ingredientes el centro suele ser aromático, intensificaremos su olor con unas gotitas de nuestro aceite esencial favorito. También será una maravilla mezclar gamas de colores con gusto: los marrones y tonos rojizos de la canela, las nueces, las avellanas, junto a los amarillos y naranjas de limas, limones, pomelo, naranja, mandarinas…

Las típicas coronas navideñas también son una manera socorrida de tener un centro de mesa casi al momento. En esta ocasión, el reciclaje puede obrar maravillas. Y, siguiendo con la misma idea de reutilizar, las pequeñas macetas son una materia prima fantástica para hacer un centro.

La única condición para que queden genial es que estén bien limpias, y también conviene que haya un par, al menos. Por lo demás, una opción es aprovechar las mismas plantas como elemento verde a partir del que crear un centro o, por qué no, usemos las macetas vacías, sólo con su tierra, para “plantar” en ellas unas velitas. Cuando sea posible, incluso podríamos colocar una velita, combinando ambas ideas.