Certificado Passivhaus de edificación ecológica
Gran parte del ahorro de energía que puede conseguir una familia depende de que la vivienda donde viva esté diseñada de forma eficiente desde el punto de vista medioambiental. Por eso, al igual que se certifican productos tecnológicos, empresas multinacionales o alimentos ecológicos con sellos que informan de su respeto por el medio ambiente, existe una certificación para las viviendas ecológicas.

Se trata del certificado Passivhaus (que, en alemán, significa “casa pasiva”), un estándar para la construcción de viviendas para que ofrezcan un gran aislamiento térmico, un riguroso control de infiltraciones y una buena calidad del aire interior, así como que aprovechen la energía solar para reducir el consumo energético en un 70% respecto a las construcciones convencionales. Este estándar para la construcción se desarrolla con la financiación del estado alemán de Hesse y lo gestionan varios profesores de diversos países europeos. En diferentes ciudades de Alemania hay ya varios edificios que cumplen con los requisitos ecológicos que les permiten obtener el certificado Passivhaus y también en Estados Unidos.

Por primera vez, se ha otorgado un certificado Passivhaus en España. Ha sido a la empresa granadina Ecoholística, parte del Grupo Assyce, por un proyecto de vivienda unifamiliar ubicado en Moraleda de Zafayona, Granada. Antonio Peláez, gerente de Ecoholística, no ha disimulado su satisfacción por haber logrado el certificado. La empresa se convierte así en pionera en la implantación del certificado Passivhaus en España, algo por lo que van a seguir apostando, tanto por sus ventajas económicas, como por las ambientales.

El estándar Passivhaus es compatible con los sistemas constructivos tradicionales y se convierte, así, en una fácil solución para el ahorro energético y la sostenibilidad aplicable a cualquier obra de construcción, reforma o restauración. El sistema constructivo de estándar Passivhaus permite un ahorro energético de un 90% respecto a la construcción tradicional y de un 75% respecto a edificaciones construidas según los criterios del Código Técnico de la Edificación, todo ello gracias al empleo de materiales y sus aplicaciones desarrollados para tal fin.