China reconoce contaminación por metales pesados
China es uno de los países que más dióxido de carbono emite en el mundo. Pero no lo niega e invierte en energías renovables para paliar la situación en el futuro. Ahora ha reconocido otro problema medioambiental: una gravísima situación de contaminación por metales pesados. Se han producido varios accidentes de descarga ilegal de este tipo de minerales contaminantes.

El viceministro de Protección Ambiental, Zhang Lijun, ha señalado a un periódico chino que tratar dichos residuos nocivos será la prioridad del trabajo de prevención de contaminación en los próximos cinco años. Y, cuando un político chino realiza una declaración así, no suele ser de cara a la galería. Lo cumplen.

La seguridad humana y la salud del medio ambiente corren un serio peligro con este tipo de residuos que, en los últimos años, han aumentado en China. Otra terrible consecuencia de un abrumador crecimiento económico mal gestionado. En los últimos meses, después de que las autoridades sanitarias practicaran algunos análisis a la población, se detectaron varios casos de contaminación por plomo en la sangre y, en muchos casos, en menores de edad. Las secuelas para ellos pueden ser para toda la vida.

Pero esta contimanación no sólo afecta al ser humano, también a la tierra, que recibe metales como el mercurio, el plomo o el cadmio, y puede quedar inutilizada para la agricultura. China no puede permitirse perder tierra de cultivo si quiere alimentar a toda su población.

Zhang ha reconocido, así mismo, el hallazgo de residuos ilegales de cromo en la provincia suroccidental de Yunnan, algo que supone graves consecuencias medioambientales. Para evitar este tipo de vertidos, el Gobierno chino va a aplicar algunas medidas, como el examen minucioso de nuevos proyectos industriales e inmobiliarios. Además, en caso de transgredir las normas, se impondrán altas multas a las compañías contaminantes. El desarrollo económico debe hacerse de forma sostenible.