China tardará 20 años en reducir la contaminación de sus ciudades
Millones de habitantes de las ciudades de China respiran aire contaminado. Pero eso no es lo peor. Un experto ha calculado que lo seguirán haciendo, al menos, durante otros veinte años. Y ello a pesar de las recientes medidas para endurecer los controles sobre las formas más dañinas de contaminación. Esta advertencia se produce cuando en la principales ciudades chinas, como Pekín, Shanghai y otras, se comenzarán a publicar los datos sobre las partículas conocidas como PM2.5, que representan más de la mitad de los contaminantes atmosféricos del país y los que más perjudican a la salud humana.

De momento, va a existir una mayor transparencia acerca de las condiciones del aire en China, lo que es un primer e importante paso. Pero conseguir que las grandes ciudades del país tengan un aire saludable va a llevar mucho más tiempo.

Wu Dui, experto en contaminación de la Agencia Meteorológica de Guangdong, ha señalado que Estados Unidos y Europa han tardado cincuenta años en resolver el problema. Y algunas ciudades están en ello.

El Gobierno, por su parte, afirma que aproximadamente el 70% del aire en las ciudades cumple las normas nacionales, que incluyen mediciones de dióxido de azufre, óxido de nitrógeno y partículas PM10. Sin embargo, el ministro de Medio Ambiente, Zhang Lijun, ha advertido de que el 70% del aire no va a pasar los controles en lo que respecta a los niveles de PM2.5.

Expertos en salud han recalcado que precisamente las partículas PM2.5 son las más perjudiciales, ya que pueden entrar en el flujo sanguíneo y hacen mucho más daño al sistema respiratorio que las otras partículas más grandes.

Ante la sospecha de que las autoridades falseaban los datos, se produjo una protesta pública que llevó al Gobierno chino a prometer que cambiaría el índice en las zonas más sensibles, como Pekín, Tianjin, Hebei, el río Yangtze y los deltas del Río Perla. El nuevo sistema será implementado en todo el país en el año 2016.