China tiene que ser ecológica y contaminar mucho menos
China es un país con un gran potencial de crecimiento económico, pero su población no es consciente del peligro de la contaminación, su conciencia ecológica es más bien escasa, prueba de ello es que se ha convertido en el primer emisor mundial de dióxido de carbono. Además, los vertidos tóxicos amenazan al medio ambiente y se lucran con el tráfico ilegal de especies.

China si quiere ser seguir siendo una gran potencia debe mejorar su conciencia ecológica, empezando por reducir las emisiones contaminantes, promover las energías renovables, fomentar la construcción de edificios sostenibles y procurando la conservación de la naturaleza. La protección de los entornos naturales es cada vez más necesaria para mantener su riqueza.

Las autoridades parecen dispuestas a mejorar y ya han puesto en marcha diversos programas, el más ambicioso pretende lograr que en 2020 el 17% de su electricidad provenga de energías limpias. El potencial de las renovables en China es enorme, especialmente de energía eólica. También pretende construir la central solar fotovoltaica más grande del mundo. El biogás es otra de las apuestas interesantes. Finalmente, quieren apostar por los vehículos eléctricos para que el transporte sea menos contaminante.