Cientos de delfines mueren por una enfermedad similar al sarampión
Un virus parecido al que contagia el sarampión a los seres humanos está diezmando las poblaciones de delfines en la costa este de Estados Unidos. Así lo creen los científicos que investigan la muerte de más de trescientos ejemplares de esta especie de cetáceos tras analizar a más de un treintena de ellos.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) detectó, a principios de agosto, una altísima mortalidad en la población de delfines. Era la mayor registrada en 25 años. Comenzaron entonces a buscar las causas que explicaran el fenómeno.

La mala noticia es que, aunque se ha descubierto lo que provoca la muerte de los delfines, poco se puede hacer al respecto, según ha explicado Teri Rowles, coordinadora del Programa de Salud y Respuesta a Varamientos de Mamíferos Marinos de la NOAA. El virus es del género morbillivirus, un tipo que ataca a animales terrestres. No hay vacunas para los delfines. Este virus produce síntomas como lesiones en la piel, infecciones cerebrales y neumonía. Se contagia por contacto directo entre animales. También entre madres y crías.

Los expertos temen que haya más delfines muertos que no han llegado a la costa. En las playas de la costa este de Estados Unidos, entre Nueva York y Carolina del Norte, han aparecido más de trescientos delfines. Sólo en Virginia, se han contado 174 cuerpos, la mayoría, ya muertos.

En 1988, más de 740 delfines murieron por la misma causa

Cientos de delfines mueren por una enfermedad similar al sarampión
No es la primera vez que ocurre algo similar. Entre 1987 y 1988, murieron 740 delfines en la misma costa estadounidense. Los expertos creen que el fenómeno se puede prolongara hasta la primavera de 2014, extendiéndose hacia el sur y matando a más delfines.

Este tipo de virus, además de provocar el sarampión en los seres humanos, es el responsable de la enfermedad del moquillo en los perros y los lobos y la peste bovina en el ganado. Los científicos no creen que los delfines puedan contagiar a las personas.