Ciudades con menos carbono
Ciudades tan cosmopolitas como Londres, Copenhague, Phoenix o Vancouver están haciendo grandes esfuerzos para reducir considerablemente sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera. Las medidas son de todo tipo pero se centran en potenciar los coches eléctricos, mejorar la eficiencia en los vehículos de combustible, instalación de contadores inteligentes en los hogares para no desperdiciar energía, aislamiento térmico de las viviendas para evitar aumentar la potencia de los calefactores y edificación de edificios de ecológicos.

Qué bueno sería que existiera una competición entre diversas urbes para ser más menos contaminantes. Por suerte, cada vez son más las ciudades de bajo carbono, todas ellas asumen medidas de apoyo a las energías renovables, las tecnologías ecológicas o el urbanismo sostenible. Son conscientes que entre todos podemos luchar contra el cambio climático, aumentar el empleo verde y lo más importante, reducir la enorme dependencia de unos combustibles fósiles que se agotan al paso del tiempo.

Ciudades con menos carbono
La capital británica parece que es la que se toma más en serio el problema mundial de la contaminación y desea transformarse en una de las ciudades menos contaminantes del mundo. El ayuntamiento londinense invertirá grandes cantidades económicas en diversas medidas de eficiencia energética y de reducción de las emisiones de gas invernadero. Por otro lado, Copenhague, pronta sucesora de Kyoto, ha confirmado que van a ser la primera capital del planeta con “cero emisiones” de CO2 en 2025.

Algunas ciudades de Suecia ha también han asumido ambiciosos planes medioambientales. En el otro lado del charco, la bonita ciudad de Phoenix (Arizona) ha anunciado su propuesta de ser la primera zona estadounidense neutra de carbono. De momento solo son promesas, pero la conciencia ecología sigue impulsando ideas para un mundo mejor.