En las ciudades, los solteros llevan una vida más ecológica
Estar soltero y vivir solo tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Entre las primeras, no discutir por el mando a distancia o la música que se escucha en casa o no tener que dar explicaciones a nadie. Hasta aquí nada nuevo. Pero un reciente estudio asegura que otro de los beneficios de ser soltero es que ayuda a que la ciudad sea más sostenible.

Así lo asegura Devajyoti Deka, del Centro de Transporte de Rutgers, que ha elaborado un estudio llamado “La vida, el movimiento y el comportamiento en el transporte de las parejas estadounidenses”. Las personas que viven solas, que, en dicho país, suponen alrededor del 28% de los hogares, cantidad que ha aumentado tres veces desde 1950, vive de manera más sostenible, habita en apartamentos, viaja distancias más cortas para trabajar y usa más el transporte público o la bicicleta que los que viven en pareja o las familias.

No es que los singles se propongan ser más ecológicos, sino que su forma de vida es así de forma natural: necesita menos espacio y el coste de tener y mantener un coche es una carga si no se comparte, a lo que hay que añadir el problema del aparcamiento.

Por otra parte, las zonas urbanas presentan más oportunidades de trabajo. Los solteros se mudan a la ciudad para desarrollarse profesionalmente de manera libre. Pero no están solos: los solteros suelen vivir en barrios que ofrecen salidas sociales que ayudan a combatir la soledad.

Diseñar ciudades para solteros

En las ciudades, los solteros llevan una vida más ecológica
Del estudio de Deka se desprenden algunas conclusiones. Por ejemplo, para que las ciudades sigan siendo un reclamo para las personas solteras se debe promover y mejorar el transporte público. Otro factor a tener en cuenta es que los solteros no son sólo jóvenes: hay el doble de personas que viven solas de más de 65 años que jóvenes de 18 a 34. Por tanto, hay que crear viviendas para las personas mayores, así como mejorar las posibilidades para que se desplacen por la ciudad de forma sostenible y limpia.

Durante años, las zonas urbanas han sido diseñadas para la vida en familia. En la actualidad, mucha gente vive sola. Por tanto, no tienen ningún sentido las casas enormes para familias numerosas o una movilidad basada en un coche por cada conductor. En muchas ciudades se está usando cada vez la bicicleta para el desplazamiento diario (o, en su defecto, un moto de pequeña cilindrada).

Una ciudad diseñada para solteros, con mejor transporte público, con carriles bici y restricciones a los coches en el centro urbano, disminuye el tráfico y la contaminación.