Cliff, el perro que detecta las infecciones hospitalarias
La lucha contra las infecciones provocadas por las temidas superbacterias hospitalarias tiene un nuevo e inesperado aliado. Se llama Cliff, es un simpático beagle de dos años y, gracias a un portentoso olfato, logra identificar a los portadores de la bacteria Clostridium difficile, mortalmente peligrosa.

Sus entrenadores holandeses están muy contentos con los resultados, pues la precisión de Cliff es casi total, por lo que esperan poder utilizar más perros para seguir identificando a estas superbacterias en pacientes ingresados.

Con sólo husmear una cama, Cliff es capaz de detectar si el enfermo está infectado. No en vano, el olor característico que desprenden estos agentes patógenos ya eran percibidos por algunas enfermeras veteranas y, precisamente, fue dicha habilidad lo que animó a probar con perros a investigadores del centro médico de la VU University, en Amsterdam.

Rastreando bacterias

Tras dos meses de entrenamiento, el can acertó en 25 de las 30 ocasiones, tan sólo con olisquear el aire de las habitaciones, concretamente el cercano a las camas, descartando también con éxito a 265 de 270 no portadores de la infección.

¿Pero, cómo da su veredicto este gran experto? Si se sienta junto a la cama del paciente, significa que el resultado es positivo, mientras que no hay de qué preocuparse si sale de la habitación. Por lo tanto, Cliff va visitando habitaciones y supone una gran ayuda a la hora de controlar los brotes de Clostridium.

Su gran exactitud permite realizar un diagnóstico instantáneode la infección en los distintos lugares del hospital, tanto en las habitaciones como en las salas clínicas sin necesidad de rozar siquiera al paciente. El único problema es que no acaba de ser totalmente predecible, lógicamente.

Recordemos que estas virulentas bacterias se transmiten a través del aire, y las múltiples infecciones que provocan se han convertido en un auténtico problema para los hospitales. Su control mediante la detección temprana ayudaría a salvar muchas vidas.

Por último, se trata de la causa bacteriana más comúnmente adquirida en hospitales en los países desarrollados y sus síntomas van desde una simple diarrea hasta una enfermedad que puede resultar fatal.