Coalición Clima contra las arenas bituminosas
Las treinta organizaciones que forman parte de la Coalición Clima han dirigido una carta a los ministros del Gobierno de España, Soria, de Industria, y Arias Cañete, de Medio Ambiente, pidiéndoles que revisen su política respecto a la entrada en el mercado europeo de materias primas para combustibles para el transporte cada vez más contaminantes y de mayor impacto sobre el clima.

Especialmente preocupante es el caso de las arenas bituminosas. Coalición Clima se suma así a la petición recibida por el presidente Rajoy y el ministro Cañete de parte de ocho Premios Nobel por la Paz para que se aseguren de que España vote en favor de la propuesta de la Comisión Europea sobre la aplicación de la Directiva Europea sobre Calidad de Combustibles para bloquear la entrada de las arenas bituminosas en el mercado europeo.

El petróleo producido a partir de las arenas bituminosas emite aún más gases de efecto invernadero que el petróleo convencional. La extracción de arenas bituminosas en Canadá ha destruido áreas de gran valor y ha tenido un impacto devastador sobre las comunidades locales. Si los combustibles fósiles no son una buena idea, si provienen de arenas bituminosas, aún menos.

La Directiva sobre Calidad de Combustibles (FQD, por sus siglas en inglés) se adoptó en 2008 con el objetivo de reducir en un 6%, entre 2010 y 2020, la intensidad de emisiones de dióxido de carbono (CO2) de los combustibles usados en el sector del transporte por carretera. Se trata de reducir las emisiones de carbono en el transporte, el único sector de la Unión Europea cuyas emisiones de gases de efecto invernadero siguen creciendo.

La propuesta será sometida a votación el próximo jueves. La Directiva va a establecer cómo los proveedores deben calcular e informar sobre la intensidad de emisiones de carbono de los combustibles fósiles, así como de la electricidad que proporcionan. En este sentido, las arenas bituminosas pueden llegar a emitir hasta un 23% más que el petróleo convencional. Por tanto, se debe prohibir su uso en Europa para luchar de forma efectiva contra el cambio climático.

Sin embargo, Canadá (uno de los mayores productores de arenas bituminosas) y las compañías petroleras están presionando a los Estados miembros de la UE para que se opongan a la propuesta.