Un cocodrilo de seis metros acecha a un turista en Nueva Zelanda durante dos semanas
Un monstruo de seis metros de largo ha estado acechando a un turista hasta que, finalmente, se quedó sin provisiones. Por suerte, la aventura acabó bien, ya que el viajero fue rescatado por un ciudadano local. El turista viajaba solo en kayak cuando un cocodrilo se percató de su presencia y comenzó a vigilarlo.

Ryan, que así se llamaba el turista, se encontraba en una isla remota situada en Australia Occidental y ha tenido que vigilar los movimientos del cocodrilo durante más de dos semanas. Ryan estaba en la isla Governor, un lugar alejado de la civilización. Le separaban unos cuatro kilómetros del lugar más cercano donde conseguir comida. Pero el cocodrilo se interponía en su camino.

Ryan trató de escapar varias veces. Pero siempre se encontraba al cocodrilo interponiéndose en su camino. Así, quince días. Un día, un residente de una de las localidades más cercanas, Kalumburu, llamado Don McLeod, vio una luz en la isla. Se acercó y vio al viajero sin sombrero, sin camisa y desesperado. Ryan estaba entre la maleza, angustiado.

Sintió, lógicamente, un gran alivio. Estaba desesperado. No sabía qué hacer ante un cocodrilo que no cejaba en su empeño de engullirlo.

Una isla sin agua potable

Ryan se encontraba atrapado en una zona en la que no había agua potable. Así, decidió que, si quería sobrevivir, debía racionar el agua de la que disponía. Veía cómo el cocodrilo se desplazaba rápidamente, vigilante, como si estuviera montando guardia.

Un cocodrilo de seis metros acecha a un turista en Nueva Zelanda durante dos semanas
Este tipo de cocodrilos, comunes en la zona, pueden alcanzar hasta siete metros de longitud y pesar más de una tonelada. Ryan tenía buenas razones para pensar que se encontraba en peligro. Un mes antes, un enorme cocodrilo devoró a un hombre que nadaba en un río en el norte de Australia, mientras otras personas eran testigos de lo que ocurría. La población de cocodrilos se ha reducido a causa de la caza, pero aún hay algunos ejemplares viejos y astutos que están a la búsqueda de un bocado fácil.