Cómo ahorrar energía en casa
Con pequeños gestos en nuestra propia casa podemos hacer mucho por el medio ambiente, además de notar el ahorro en nuestro propio bolsillo. Además de las casas bioclimáticas, que poco van apareciendo en el panorama urbano, existen métodos para ser más sostenibles en nuestro hogar: electrodomésticos de bajo consumo, agua filtrada, gestores energéticos o reducción del uso de las pilas.

Las viviendas bioclimáticas, que consumen un 60% menos de energía, están dentro de los planes de la Unión Europea, que programa una normativa para que este tipo de edificios sean el referente a partir de 2015. En este tipo de casa, se darán características como paneles solares que captan energía para calentar agua y aire, las ventanas serán de triple protección para conservar el calor y hacer menos necesario el uso de la calefacción y la orientación del edificio estará enfocada a aprovechar al máximo la ventilación, entre otras muchas particularidades.

En cuanto a los gestos que ya hoy están en nuestra mano, se encuentra la reducción del uso de las pilas, que son uno de los deshechos más contaminantes que existen, porque contiene metales pesados muy tóxicos, como el mercurio o el cadmio. Para estar reducción existen aparatos que disponen de minipaneles solares o las conocidas pilas recargables. En el caso del agua, para evitar comprarla embotellada y, de este modo, reducir el consumo de botellas de plástico que, a pesar de que son reciclables son altamente contaminantes, está en alza la osmosis inversa, que retiene las impurezas que salen en el agua del grifo para que sea más saludable. Y, para los electrodomésticos, han salido al mercado los denominados de clase A, en los que el ahorro puede llegar a un 16% en el gasto el hogar, llegando a ser unos 600 euros en su vida útil en comparación con los electrodomésticos de otro tipo de clase que consumen más.