Cómo ahorrar energía en el hogar
El consumo energético ha aumentado en dos sectores de la economía española: la vivienda y el transporte. En los últimos años una casa y un coche privado son capaces de casi en la misma proporción un 30% del consumo total de energía del país, un dato que muestra lo importante que es cambiar la mentalidad de los ciudadanos para que se ahorre más energía.

Entre un 7 y un 9% de las emisiones de CO2 a la atmósfera llegan procedentes de lo que se consume en la vivienda, por lo que es muy importante intentar ahorrar energía en el hogar. Para que puedas hacerlo, te damos algunos consejos y datos que te pueden servir de ayuda:

– No se tiene que abusar de la calefacción. Una vivienda a 20 Cº ya ofrece el confort necesario. Los dormitorios pueden estar de 3 a 5 grados por debajo. Por cada grado que se ahorra el termostato se ahorra entre el 1 y el 3% de la factura eléctrica. Además, con tener encendida la calefacción unas horas basta, sólo hay que mantener el piso cerrado para que no se escape el calor.

– No se recomienda cubrir los radiadores ni colocar ningún objeto a su lado, pues esto dificulta la difusión del calor. Además, hay que tener en cuenta que un mantenimiento adecuado de la caldera puede hacer que nos ahorremos hasta un 15% de energía debido a su correcto funcionamiento.

– Se puede utilizar la tecnología para reducir el consumo de energía. Puede ayudar a reducir el consumo de agua caliente, de consumo de calefacción y de climatización en general.

– Las válvulas termostáticas en radiadores y los termostatos nos pueden hacer ahorrar entre un 8 y un 13% en la factura, lo que justifica que por ellos primero tengamos que pagar un precio algo más elevado.

– Bombas de calor para climatización integral. Son los conocidos “inverters” que pueden hacernos ahorrar entre un 30 y un 40% en comparación con los equipos convencionales.

– Tecnología solar para ahorrar un 40% de energía de gas o electricidad proporcionando agua caliente.

– Utilización racional del aire acondicionado para ahorrar en energía y reducir su impacto ambiental. No hay que usarlo en las horas de más calor, hay que utilizarlo en las primeras horas de la mañana para refrescar el ambiente. Hay que cerrar las ventanas para evitar pérdidas.