Cómo recuperar los bosques
Salvar los bosques deteriorados por talas indiscriminadas o por incendios es una compleja labor que requiere constancia, recursos económicos y tiempo, mucho tiempo hasta poder volver a reforestarlo. Sin embargo, en muchas ocasiones los expertos aconsejan dejar que la naturaleza misma lo haga.

Los incendios forestales, por ejemplo, son demoledores. Su poder de destrucción acaba con enormes extensiones de verde en sólo unas horas o días. Su recuperación, por contra, necesita infinitamente más: alrededor de 100 años. Es el tiempo que ha de transcurrir hasta volver a tener un bosque bien frondoso, entendido como un ecosistema complejo que rebosa vida, y que está formado por flora y fauna autóctonas.

El suelo fértil, fuente de vida

Evitar la erosión del suelo es una prioridad, mayor incluso que la replantación, sugieren los expertos. Aunque parezca que la solución ante un panorama tan desalentador como es la pérdida de grandes zonas de bosques o incluso su desaparición entera, lo importante es dar con la fórmula que mejor pueda ayudar a la naturaleza a retornar, de forma paulatina pero segura.

En efecto, si los árboles tardan decenas de años en crecer, hasta conformar una tupida masa arbórea que sea la base de un rico hábitat, la pérdida de las capas superiores de suelo fértil todavía es más difícil de recuperar, pudiendo tardar varios cientos de años en hacerlo.

Cómo recuperar los bosques
Es así que preservar el suelo es la mayor necesidad, y la repoblación no siempre es la mejor opción. Si el crecimiento natural no se produce aún habiendo preservado el suelo fértil, entonces sí, quízá habría que darle un empujoncito mediante la replantación.

Una vez recuperado un bosque, ese nuevo espacio verde seguirá siendo vulnerable. No en vano, la recuperación de los bosques requiere una adecuada gestión forestal para prolongar lo máximo posible ese rescate que tanto esfuerzo ha supuesto al ser humano y, por supuesto, a esa gran hacedora que es la madre Naturaleza.