Compartir coche para ir al trabajo
En la Semana Europea de la Movilidad no todo son bonitas palabras. También hay interesantes propuestas por parte de los poderes públicos. Hay que reconocerlo. Ahora sólo falta que los ciudadanos estén a la altura. En la capital de España, Madrid, una ciudad en la que cada vez es más peligroso respirar, se ha lanzado un proyecto para compartir coche.

El nuevo proyecto de movilidad sostenible se llama “De A a B” y cuenta con una página web para informarse de cómo funciona y apuntarse a la iniciativa. Como su propio indica, se trata de unir a personas que compartan el mismo lugar de salida (A) y el mismo lugar de destino (B). El objetivo está claro: disminuir el número de coches que circulen por la ciudad y, por tanto, también la cantidad de gases contaminantes. La iniciativa está impulsada por el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, dependiente del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio) y por la EMT (Empresa Municipal de Transportes de Madrid).

Las estadísticas son terribles. Madrid es el área metropolitana más poblada de España y la tercera de la Unión Europea, sólo por detrás de París y Londres. Aproximadamente 6 millones de personas viven y se mueven por esta ciudad. Desgraciadamente, en el modo de vida actual, el uso del coche es proporcional a la población. Eso es precisamente lo que hay que cambiar.

En Madrid, cada día (de lunes a viernes) entran y salen de la ciudad más de un millón de vehículos. Principalmente por motivos de trabajo. Eso son muchos coches y muchos gases contaminantes. No se puede pedir a la gente que no vaya al trabajo. Lo que pretende la iniciativa “De A a B” es compartir coche para ir a trabajar cada día.

Además, estos desplazamientos al y desde el trabajo suponen, no sólo contaminación, sino también atascos, ruidos, nervios, estrés. Son las horas puntas, las horas en que más vehículos circulan por las calles. Pasadas esas horas, que coinciden, lógicamente, con las horas de entrada a la mayoría de los trabajos, desaparecen los atascos. Lo peor de todo este absurdo sistema es que la inmensa mayoría de los coches sólo está ocupado por una persona.

¿Ventajas? Se ahorra dinero, se gana en salud, se llega antes y se cuida el medio ambiente.

Consejos para compartir coche

Desde el proyecto “De A a B” dan una serie de consejos para compartir coche:

    – No es obligatorio compartir el viaje todos los días. Es mejor ser flexible y llegar a acuerdos con los compañeros. Puede que se coincida sólo con alguien a la ida o solo algunos días (martes y jueves, los días que no uno no se queda en el gimnasio).

    – Lo más difícil es coincidir en el horario de salida. Hay que ser flexible en el horario. Levantarse 20 minutos antes puede beneficiar a todos. Y, con menos tráfico, se llegará antes al trabajo, así que, finalmente, uno se puede levantar a la misma hora de siempre.

    – Compartir el coche supone un pequeño esfuerzo. Pero las ventajas superan los inconvenientes con creces. El dinero que se ahorra se traduce en cosas que de verdad se necesitan.

    – Que se pongan de acuerdo, si es posible, dos o más compañeros de una misma zona de trabajo y que el coche lo ponga una semana cada uno.

    – Otra posibilidad es que dos o más compañeros de la misma zona de trabajo acuerden desplazarse juntos al trabajo, pero sólo se use el coche de uno de ellos (porque consume menos, porque es más amplio y cómodo, etc.). En este caso, se reparten los gastos del trayecto a partes iguales.

    – A veces, puede resultar molesto pagar o recibir pequeñas cantidades cada día. La solución es acordar pagos semanales o cada quince días. Sólo hay que llegar a un acuerdo.

    – Un aviso: siempre es preferible que los gastos sean compartidos, así no se perderá el estímulo de compartir.

¿Cuánto cuesta ir en coche al trabajo? En la web de “De A a B” ofrecen una sencilla hoja de cálculo para que cualquiera pueda conocer el dato.