Compostaje para las estadísticas, no para abono
Eurostat es un organismo dependiente de la Comisión Europea encargado de elaborar diferentes estadísticas y análisis sobre diversos temas. En uno de sus últimos informes, que trata sobre la gestión de los residuos en la Unión Europea, calcula que la población española genera, de media, 547 kilogramos de basura cada año. La media europea en lo que respecta a este asunto se encuentra en 513 kilogramos. Está claro que España debe mejorar en este aspecto.

Además, en el informe también se señala que en el Estado español se recicla menos basura (15%) y se envía más a vertederos respecto a la media europea (un 52% frente al 38%). En cambio, es uno de los países que más compostaje genera.

Hay que señalar que la generación de residuos entre los países que componen la Unión Europea es muy variable: desde los 400 hasta los 800 kilogramos por año y habitante. Del mismo modo, las políticas que lleva a cabo cada estado para utilizar la basura como un recurso más (para reutilizarla o gestionarla de manera eficiente) también son muy diferentes. Algunos países aún no se han dado cuenta de que casi el 90% de la basura se puede aprovechar. Pero, para ello, hay que promover la prevención, la reutilización y el reciclado, competencias que corresponden a cada Estado miembro.

En general, en el caso de España, la gestión de los residuos no es una cuestión prioritaria para los políticos. Ni para los gobiernos autonómicos ni para el gobierno central. Precisamente se está discutiendo en el Parlamento el borrador de la Ley de Residuos, una ley que ha recibido críticas de diferentes asociaciones del sector. En general, esta ley no tiene más ambición que cumplir con los mínimos objetivos que obligan las directivas europeas. Pereza política, se podría denominar. Hacer lo mínimo. Por otra parte, cualquiera que conozca a la clase política española no se verá sorprendido.

Además, grupos ecologistas han criticado el compostaje que se realiza en España. Este procedimiento trata de regenerar la basura orgánica para que sirva de abono, pero en España se realiza el compostaje mezclando dicha materia orgánica con vidrio, envases y papel-cartón y, por tanto, no sirve para abonar más que las estadísticas que hacen sacar pecho a los políticos. Teóricamente, en España, se composta un 24% de los residuos municipales, frente al 18% de la media europea. Pero, ¿cuánto se usa después para el abono?