Compras ecológicas: buenas intenciones, pocas acciones
Según un estudio elaborado por la consultora especializada en temas medioambientales Ogilvy Earth, los consumidores tienen buenas intenciones para comportarse de un modo más ecológico, pero, en la realidad, pocos cumplen con esas buenas intenciones. Muchas promesas y bonitas palabras de cara a la galería, pero pocas acciones concretas y reales. En definitiva, aparentar que uno se preocupa por el medio ambiente.

Por parte de las empresas y las instituciones públicas, así como desde las organizaciones sociales, se lanzan constantemente mensajes sobre la importancia de proteger el medio ambiente. Sin embargo, según el estudio, es muy difícil, además de costoso, que, desde el punto de vista práctico esa información llegue a traducirse en comportamientos consecuentes de los consumidores, de los ciudadanos.

Muchas grandes empresas están apostando por la sostenibilidad, en parte, porque consideran que es una forma de que los consumidores elijan sus productos, se fidelicen, se empaticen con una compañía respetuosa con el medio ambiente. Pero, a juicio de Freya Williams, cofundador y director de Estrategia de Ogilvy Earth y coautor del citado estudio, hay que encontrar la forma de cerrar la brecha entre los mensajes de las empresas y los consumidores. El estudio puso de manifiesto que el 82% de los estadounidenses tiene buenas intenciones, pero solo el 16% está dispuesto a cumplirlas.

Los factores que hay que tener en cuenta son la época en la que nos encontramos, que supone un gran desafío ambiental, las herramientas de comunicación sin precedentes que se pueden usar en la actualidad y la enorme variedad de opciones que tienen los consumidores. Hay que combinar todo ello para motivar a los consumidores para que realicen compras verdes. Aunque en este punto hay que aclarar algo: la compra más ecológica es la que no se hace. O, dicho de otra forma, consumir en exceso no es ecológico.

Otra curiosa conclusión del estudio realizado por Olgivy Earth es que la mitad de los estadounidenses cree que los bienes y servicios respetuosos con el medio ambiente, los productos ecológicos, son comercializados por hippies o por ricos elitistas esnobs.

El principal motivo para no comprar productos sostenibles es el precio: los productos ecológicos pueden llegar a doblar el precio. Otro dato curioso: el 82% de los encuestados afirma que ser verde es más femenino que masculino. En general, las mujeres se comprometen más con la ecología, en aspectos como el uso de bolsas reutilizables, la compra de productos en envases ecológicos, etc.