Conama 2012: quince ideas para un país más sostenible
Conama 2012 es un congreso en el que se habla de medio ambiente y del que han surgido ideas para un mundo más sostenible. Durante cuatro días, expertos de diferentes ramas han debatido cómo mejorar en políticas de sostenibilidad, energías limpias y otras y se ha llegado a algunas conclusiones que, a su vez, han originado propuestas concretas.

Así, tras la celebración del congreso, Conama 2012 ha hecho públicas 15 ideas para la mejora del medio ambiente:

1. Reforma fiscal. Premiar las actividades con menor impacto ambiental y que el pago de impuestos sea socialmente justo. Si no respeta el medio ambiente por convicción, se hará por dinero. Una verdadera fiscalidad verde implica incentivar el uso más eficiente de los recursos y penalizar las actividades contaminantes. Al mismo tiempo, se allana el camino para una economía realmente sostenible y un decrecimiento de las actividades con mayor coste ambiental.

2. Promover el consumo de productos locales y los que tengan una menor huella de carbono. Para poder hacerlo, es esencial que se generalice el etiquetado de los productos informando de las emisiones de carbono que supone su producción. Es dar la libertad de compra al consumidor.

3. Regular el autoconsumo de balance neto. O, en otras palabras, favorecer que las viviendas particulares puedan generar su propia energía de una forma económicamente rentable. Desde el punto de vista del coste, cada vez es más factible. El precio de la electricidad sube y las energías renovables se abaratan. Sólo hay que cambiar la ley y permitir que la personas que invierta en un sistema de energía renovable y limpia pueda inyectar la electricidad que produce, pero no consume al instante, a la red general. Esa energía la podrá usar más tarde.

4. Bancos de hábitats para financiar proyectos de conservación. Es un modo para conseguir financiación que ya se usa en países como Estados Unidos. Es una forma de compensar los impactos ambientales que suponen algunos proyectos. La idea es que, por cada hectárea o unidad afectada, la empresa o institución responsable compense la recuperación de, al menos, esa misma cantidad en otro espacio con un alto valor ecológico.

5. Ayudas a nuevos agricultores. No sólo en el campo, sino también en la periferia de ciudades. La agricultura ecológica, por su parte, puede ser un nicho de empleo que aún no se ha explotado lo suficiente. Conlleva recuperar tierras agrícolas y promover mercados de alimentos locales. Se conseguirían otros beneficios, como dinamizar las zonas rurales o reducir las emisiones en el transporte.

6. Apostar por nuevas redes de comunicación. El objetivo último sería impulsar la participación ciudadana en las decisiones.

7. Obligar a que los bancos que reciben ayudas públicas se rijan por parámetros sociales y ambientales. Se trata de reducir o anular la actividad especulativa de la banca e impulsar la financiación de proyectos de interés para toda la sociedad.

Residuos, bosques y eficiencia

8. Imponer tasas de recogida de residuos sólidos urbanos según la calidad de la separación. Los que realicen mejor esa separación, se verían recompensados con un descuento en su tasa (ya que la gestión de esos residuos cuesta menos).

9. Gestión de los bosques. Aumentar la colaboración entre empresas privadas y públicas. Se busca reducir los incendios, generar empleo local, garantizar el suministro de biomasa y dar rentabilidad a la gestión y conservación de estas áreas forestales.

10. Apoyar la eficiencia energética con ayudas públicas. Se consiguen importantes retornos económicos, al tiempo que reducción en el gasto energético y, por ende, en las emisiones de carbono.

11. Tener en cuenta el coste energético de las casas en su valoración de mercado. Muy relacionada con la anterior, hay que impulsar la economía y la creación de empleo a través de la rehabilitación energética de viviendas. Algunas medidas relacionadas son la certificación energética o la obligación de incluir el coste energético en el precio de alquiler y venta de viviendas y oficinas.

12. Introducir peajes que promuevan el transporte colectivo y el uso de vehículos de bajas emisiones. Se penalizaría sólo a los vehículos que más emitan. El objetivo es aumentar el uso del transporte público y a cambiar el parque móvil del país, yendo progresivamente hacia la movilidad eléctrica, reduciendo la dependencia del petróleo.

13. Fijar impuestos reducidos para los biocombustibles sólidos y las calderas de biomasa. La biomasa, además, es uno de los sectores con mayor potencial de creación de empleo.

14. Reducir la huella de carbono en los edificios públicos. Sería una forma de dar ejemplo en relación con la viabilidad y el interés económico de introducir medidas como la eficiencia energética o el uso de renovables.

15. Promover la eficiencia en los edificios. Disponer de información rigurosa sobre el verdadero consumo de edificios. Puede incentivar el ahorro de aquellas personas que descubran que gastan más que la media de sus vecinos de barrio. Se podría penalizar el derroche. Es una forma indirecta de luchar contra la pobreza energética.