El dióxido de carbono (CO2) y el metano (CH4) son dos de los principales responsables causantes del efecto invernadero. La concentración de estos gases es ahora la más elevada de los últimos 800.000 años.

La concentración de CO2 supera en la actualidad 380 partes por millón y hace 667.000 años se llegó a un mínimo de 172.

Las muestras de hielo estudiadas son las más antiguas analizadas hasta ahora y han constatado que en la actualidad hay 1.800 partes de metano por cada 1.000 millones, mientras en el pasado había variado entre 350 y 800.