Consecuencias beneficiosas de Fukushima
Aunque nunca compensarán la pérdida de vidas humanas y la destrucción material y del medio ambiente que ha producido, el escape radiactivo de la central nuclear de Fukushima puede tener algunas consecuencias beneficiosas. De momento, se ha reavivado el debate sobre el uso de la energía nuclear. Pero no sólo se discute sobre este asunto, algunos países como Alemania y China, están tomando decisiones concretas que parecen indicar que, dentro de unos años, se podría prescindir totalmente de esta peligrosa fuente de energía.

La canciller alemana, Angela Merkel, pretende fijar una fecha concreta para el abandono de la energía nuclear en su país y acelerar el calendario previsto. La canciller se reunió con su ministro de Medio Ambiente, Norbert Roettgen, y le presionó para establecer una fecha fija en la que poner fin a la energía nuclear en Alemania. El primer acuerdo, alcanzado por el anterior canciller, Gerhard Schroeder, contemplaba el final de la energía nuclear para 2022. Quizá se adelante esa fecha.

Además, Merkel cerró las centrales más antiguas del país, quizá para contentar a los votantes del estado de Baden-Württemberg, donde por primera vez en la historia gobernará un partido verde. Por último, tiene planes para modernizar la red eléctrica, condición previa a la sustitución de la energía nuclear por energía solar, eólica o cualquier otras renovables.

Alemania no es el único país que está haciendo planes de futuro para sustituir la energía nuclear. También China ha frenado la construcción de nucleares. Aunque el Gobierno chino siempre ha defendido la energía nuclear, en los últimos tiempo ha suspendido nuevas autorizaciones de plantas nucleares y realiza exhaustivas inspecciones de seguridad en las plantas existentes. Así, aunque no tenga entre sus planes prescindir totalmente de la nuclear, al menos ha reforzado el tema de la seguridad. Algunos medios de comunicación chinos han señalado a este respecto que es probable que el país reduzca sus ambiciosos planes energéticos, pero a causa de una política que prefiere una mayor seguridad en lugar de un rápido desarrollo.

Además, China está valorando la posibilidad de duplicar su objetivo de producción de energía solar para el año 2015, pasando de los 5 GW a los 10 GW.