Consecuencias para el medio ambiente tras la erupción del Puyehue Cordón-Caulle
El volcán Puyehue Cordón-Caulle ha estado cincuenta años inactivo. El pasado 4 de junio de 2011 volvió a entrar en erupción y las consecuencias han sido catastróficas. La nube de cenizas se ha expandido por toda la región, cubriendo a personas, animales, casas, ríos, bosques, cultivos… El ser humano ha sido el gran perjudicado, pero también toda la biodiversidad de la zona que, a la postre, afectará también a las personas que viven allí.

Se tuvieron que suspender vuelos internacionales, muchos escolares han perdido días de clase, así como trabajadores días de trabajo. Muchas regiones de Chile y Argentina han sido afectadas, principalmente Río Negro, Neuquén y Chubut. Esto han sido los efectos a corto plazo. A largo plazo, el impacto de las cenizas en la medio ambiente de la región puede ser aún más grave: ríos contaminados, suelos cubiertos de una espesa capa gris de ceniza, que produce la muerte de animales, miles de peces que no pueden respirar, ovejas que no tienen pasto para comer.

Los vientos del sureste llevaron la nube de cenizas hacia la Patagonia argentina. El paisaje cambió allí por completo y se volvió gris, con varias ciudades cubiertas de cenizas. Según las autoridades de la región, la mayoría de los cultivos se perderán. Además, se producen cortes de luz y de agua.

Numerosas especies de fauna y flora peligran debido a una exposición constante a la lluvia de gases nocivos y a las cenizas. Todo se cubre de ceniza y la vida es difícil de conservar en esas condiciones. Los residuos volcánicos han hecho aumentar la temperatura de algunos ríos hasta nueve veces, llegando a los 45° C. Miles de peces, como truchas y salmones, están muriendo.

Cuando acabe la erupción y sus consecuencias, será hora de limpiar todo y se podrán calcular las repercusiones de este terrible desastre natural dejará. Pero, sin duda, el medio ambiente tardará mucho más tiempo en recuperarse que el ser humano.